Tulcán

La presión ejercida por más de 70 barrios de Tulcán forzó a los distribuidores de gas doméstico a mantener el valor de $ 2,50 por bombona y eliminar el cobro de $ 0,50 adicionales que se recaudaron durante junio pasado.

Por ahora, la Universidad Politécnica Estatal del Carchi realiza un estudio que seguirá hasta finales de julio para determinar los costos de distribución y transporte del derivado subsidiado, a fin de establecer el precio real.

A su vez, el Comité Cívico del Carchi está solicitando a la Agencia de Regulación y Control de Energía (ARCE) abrir una nueva licitación para la incursión de nuevas empresas que brinden el servicio además de los repartidores actuales en la provincia.

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En cambio, en cinco de los seis cantones carchenses existe malestar por la venta diferenciada del gas licuado de petróleo dispuesta por la Gobernación de la provincia, que mantiene el precio en $ 2,75 en el sector urbano y en $ 3 en el rural de Montúfar, Espejo, Bolívar y Mira.

Por otra parte, en San Pedro de Huaca, población ubicada a 20 km de Tulcán, la venta se dispuso en $ 3. Habitantes de San Gabriel, la segunda ciudad en población a nivel provincial, han manifestado indignados que no pagarán más de $ 2,50.

Barrios y comunidades de Montúfar decidieron unirse para reclamar al Ejecutivo por el tratamiento que consideran discriminatorio y alistan un documento de propuestas que se entregará el próximo viernes.

Germán Pilacuán, exalcalde de Montúfar y quien lidera los encuentros ciudadanos, consideró que se están aprovechando de la población, imponiendo un valor que no es avalado por autoridad alguna.

Comenta que no es posible que las bombonas sean trasladadas desde Ibarra hacia Tulcán y luego de la capital provincial a San Gabriel, movilizándolas innecesariamente 80 km, por lo que propone la creación de un nuevo centro de acopio en una parte intermedia de la jurisdicción provincial.

Uno de los pedidos en Carchi es que se rehabiliten los centros de acopio para la venta al público, donde la pipeta tiene un coste de $ 1,60, y que la entrega se haga puerta a puerta y no obligando a los usuarios a realizar filas.

Mientras tanto, el gas subsidiado ecuatoriano sigue fugando por más de 50 pasos informales que comunican al país con pobladores del sur de Colombia, como Ipiales y diez municipios fronterizos, donde cada cilindro es comprado en $ 12 y $ 15. (I)