Cuenca

Esta semana el proyecto Tranvía cumple su primer año de funcionamiento comercial y todavía no despega económicamente. Autoridades locales reconocieron que este sistema de transporte tiene un déficit de $ 7′000.000 y que se trabaja “a pérdida”.

El Tranvía pasará a la historia de Cuenca como el proyecto de movilidad más caro, más demorado en construir y más manoseado políticamente por los candidatos y autoridades de turno. Su mentor fue el exalcalde Paúl Granda, luego Marcelo Cabrera no pudo hacer que funcione y en el 2020, Pedro Palacios dio luz verde para empezar su actividad comercial.

Pero el primer año de trabajo no ha sido el mejor. Según el director del Tranvía, Jorge Moscoso, el déficit es de $ 7′000.000. Pero aspira a que esta cifra se reduzca “con mayor incremento de usuarios, haciendo que el sistema de transporte público integrado se dé, que no exista ese canibalismo entre las operadoras Tranvía y buses, y acciones como publicidad”.

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Uno de los factores más importantes para el equilibrio económico del Tranvía es la cantidad de pasajeros. Según un estudio contratado en la administración de Marcelo Cabrera, se estimaba que para alcanzar dicho equilibrio económico se debían subir 40.000 pasajeros cada día.

Pero según lo que reveló Jorge Moscoso, en el último año se han subido de 9.000 a 14.000 personas por día, cifra inferior a la visión de Cabrera, quien hoy se desempeña como ministro de Transporte.

El alcalde Pedro Palacios reconoció que alcanzar esta cifra ha sido complicado por la pandemia.

Pero otra variable de influencia directa para la baja ocupación es que en Cuenca existe una línea de bus (operada por empresarios privados) que es una competencia directa porque recorre rutas similares y con los mismos destinos.

Cuando el Tranvía empezó su funcionamiento comercial, su operadora llegó a un acuerdo con la Cámara de Transporte para retirar esas unidades y convertirlas en alimentadoras. Sin embargo, a los pocos meses ellos decidieron, por su propia cuenta, volver a operar aduciendo que perdían dinero.

Palacios recordó que antes de la pandemia estaba calculado un subsidio anual de $ 5′300.000. Durante la crisis sanitaria, este valor se incrementó a $ 11′000.000. Pero a finales de septiembre se cree que el subsidio será de entre $ 7,8 y $ 8 millones.

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“La tendencia será hacia la baja, obviamente con la pandemia se retrasa lo que habíamos pronosticado para llegar probablemente a $ 1,5 o $ 2 millones en cinco años”, refirió el alcalde cuencano.

Y agregó que el Tranvía trabaja a pérdida. “Y no solamente hoy. Seguirá siendo a pérdida seguramente en los siguientes cinco, seis o siete años”, sostuvo.

Sobre la evasión de pago de pasajes, Jorge Moscoso afirmó que es menor al dos por ciento en relación con la cantidad de usuarios, lo que calificó como un dato alentador. A su criterio, aquello habla bien de la cultura de pago de los servicios públicos de los cuencanos.

Para subir al Tranvía los precios de los pasajes son 30 centavos de dólar para quienes realicen en su tarjeta electrónica prepago cinco recargas o más; 35 centavos para los que carguen menos de cinco ocasiones y un dólar los viajeros ocasionales o turistas a través de un boleto físico.

El proyecto Tranvía inicialmente estaba previsto por un monto de $ 230 millones, pero su costo final se estima en $ 300 millones. (I)