Mientras la situación del alcalde de Quito, Jorge Yunda, sigue en vilo a la espera de que el Tribunal Contencioso Electoral (TCE) atienda la consulta sobre el proceso de su remoción, la ciudad acumula una serie de problemas que aquejan a sus habitantes.

EL UNIVERSO dialogó con concejales y funcionarios municipales, así como con expertos y ciudadanos que desde sus distintos espacios dan cuenta de, al menos, cinco temas prioritarios de la capital.

Reactivación de la economía local

Quito es la ciudad más afectada por el deterioro del empleo. En el primer trimestre del 2021, la capital registró la tasa de desempleo más alta del país con el 13,5%. Es más que en Guayaquil (3,8%), Cuenca (8,2%) y otras ciudades, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

Las calles y aceras, los buses urbanos y los semáforos son los lugares de trabajo diario de cientos de personas, de todas las edades, que venden todo tipo de productos, ofrecen servicios, y hay quienes realizan malabares, actos de magia y hasta coreografías. Otros ciudadanos se apoyan en el comercio electrónico, a través de las redes sociales y diferentes plataformas, para promover sus iniciativas y emprendimientos, ya sea que se trate de negocios formales o no.

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Ha pasado más de un año desde que se declaró la emergencia sanitaria en el país (en marzo del 2020), lo que ha afectado seriamente a la economía nacional, pero hasta el momento la Alcaldía no ha presentado una estrategia concreta que apunte a la reactivación de la ciudad.

La exconcejala Daniela Chacón comenta que esta agenda debe cerrar brechas. “Esto no puede hacer solamente el Municipio, necesariamente requiere del apoyo del Gobierno Nacional, del sector privado, de las organizaciones civiles, de la academia”.

Pablo Zambrano, presidente ejecutivo de la Cámara de Industrias y Producción (CIP), anota que la Administración Municipal tiene una abultada tramitología que dificulta la instalación de empresas. Además, cuestiona que existen normas y ordenanzas estrictas para el uso del suelo. “Esto no incentiva las inversiones en Quito”, asegura.

Metro y transporte público

La operación del Metro de Quito está lejos de destrabarse. Si bien la Empresa Pública Metro de Quito (Epmmq) ofreció entregar la obra completa en octubre de este año para realizar pruebas -esta fecha que ha sido pospuesta en varias ocasiones-, la Veeduría Ciudadana que supervisa el tema presentó un nuevo informe en el que se descarta esa posibilidad.

Entre las razones, según la Veeduría, está que el avance de la obra no es del 99%, como sostiene el Municipio, sino que llegaría al 90%. También se detallan procesos que están incompletos, como son la interconexión con la línea de emergencias ECU-911, la capacitación de personal, la integración con el sistema de transporte terrestre, el sistema de recaudo, la seguridad, por mencionar algunos aspectos.

Todo ello se suma a la falta de definición del modelo de gestión con el cual funcionará el Metro. La propuesta del Cabildo es que la Epmmq se haga cargo directamente -no un operador externo- y que cuente con asistencia técnica especializada internacional. La Veeduría Ciudadana ha cuestionado esta intención, asegurando que no hay certezas de la sostenibilidad de la operación y que la empresa municipal no cuenta con experiencia en la materia.

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Si el Metro es entregado en estas condiciones, sin antes haber superado los problemas actuales que tienen estancado al proyecto, esta emblemática obra -que sobrepasa los $ 2.000 millones- se convertirá en otro “elefante blanco”, comenta el concejal Eduardo del Pozo.

Otra problemática de la movilidad en la ciudad tiene que ver con el transporte público, cuyo servicio no satisface a los usuarios. Es común ver buses que compiten en las calles como si se tratara de una carrera, que emanan gases negros contaminantes, que no respetan las paradas ni el aforo permitido. Además, no hay suficientes frecuencias que lleguen a barrios periféricos. El Municipio lleva adelante un concurso para la asignación de rutas y frecuencias.

Inseguridad

Todos los días las redes sociales se inundan de denuncias de ciudadanos que han sido víctimas o testigos de robos, asaltos y toda clase de actos delictivos en distintos sitios de la capital.

Marjorie (nombre protegido) sufrió un asalto a pocas cuadras de su vivienda, en el sur de la urbe, cuando un desconocido la acorraló contra la pared y con un cuchillo le quitó el bolso en el que llevaba dinero, documentos y su teléfono celular.

Ella describe que desde el año pasado hay menos presencia policial en su barrio y los parques lucen abandonados y descuidados, por lo que se han convertido en sitios peligrosos. Su percepción es la misma de muchos quiteños que se sienten indefensos ante la delincuencia.

Según el Observatorio Metropolitano de Seguridad Ciudadana, entre enero y mayo se reportaron 9.531 casos de hurtos y robos en Quito; sin embargo, esto es un 9,9% menos que en el mismo período de 2020.

Si bien el tema de seguridad es una competencia del Gobierno central, el Municipio no puede ni debe quedarse al margen, señalan los concejales consultados.

El edil Fernando Morales critica que se adquirieron cámaras de seguridad con reconocimiento facial, pero que actualmente no funcionan en toda su capacidad ante la falta de articulación entre el Municipio, la Fiscalía y la Policía Nacional.

En ese sentido, dice Morales, la Alcaldía debe coordinar con el Gobierno, dar un mejor manejo a los recursos recaudados por la tasa de seguridad ciudadana y recuperar los espacios públicos.

Estado de las vías

Orificios de diferentes tamaños, algunos incluso profundos, y baches mal rellenos son las lamentables características que presenta buena parte de las más de 11.000 vías públicas del Distrito Metropolitano que están compuestas por 8.500 kilómetros, de los cuales alrededor de 2.000 kilómetros presentan mayor deterioro, según un exdirectivo del Municipio que pidió la reserva.

Las malas condiciones de las calles afectan a los vehículos. El ciudadano Geovanni Chamorro cuenta que en dos ocasiones las llantas de su auto se han “ponchado”, debido a los huecos y estuvo a punto de sufrir accidentes de tránsito. Recuerda que la última vez que le ocurrió esto fue en marzo, en el sector de Tumbaco, al oriente de la ciudad.

Nasser Paredes, gerente de la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas (Epmmop), reconoce que “la vida útil de la mayoría de vías ha terminado”, aunque esto -asegura- también es producto de la desatención de anteriores administraciones.

Además, debido a la crisis de la pandemia el Municipio no cuenta con los recursos suficientes para atender las vías, señala. Este año, la Alcaldía presupuestó $ 26 millones para la repavimentación.

Paredes informó que actualmente se gestiona un crédito con el Banco del Estado para financiar la repavimentación total, el cual se espera obtener en los próximos meses.

Mientras esto se concreta, Paredes afirma que se trabaja a diario en el bacheo y adelantó que hasta mediados de junio saldrán tres procesos para la repavimentación de zonas rurales: Calderón, San Juan, Quitumbe, y los Valles de los Chillos.

Relleno sanitario y recolección de basura

Los concejales Del Pozo y Morales, y la ex edil Daniela Chacón advierten de una potencial crisis por el tratamiento de residuos sólidos, debido a supuestas deficiencias en el cubeto 10, en el relleno sanitario de El Inga. La obra fue entregada en febrero de este año por las empresas públicas Metropolitanas de Gestión Integral de Residuos Sólidos (Emgirs) y la Epmmop, y su vida útil se calcula para nueve meses.

Según Morales, el cubeto tendría varias falencias: “desde el tema de la geomembrana, la construcción, la capacidad del cubeto sería de cuatro a cinco meses y luego tendríamos otro problema, porque no se ha pensado en soluciones a medianos y largo plazo para el tratamiento de los residuos y líquidos lixiviados”.

Por su parte, Del Pozo agrega que la empresa metropolitana de Aseo (Emaseo) también presenta problemas que podrían complicar la recolección de basura, a causa de las disputas legales con la empresa Recobaq.

La firma, contratada en 2018 para el mantenimiento de los camiones recolectores, reclama al Municipio el pago de $ 6 millones por supuestos incumplimientos de Emaseo, lo que podría afectar la recolección de basura por falta de repuestos para los vehículos. La empresa Metropolitana ha descartado una crisis en la recolección. (I)