El puente vehicular de la avenida de los Conquistadores, en el sector de Guápulo, en el nororiente de Quito, es sometido a un monitoreo permanente por parte de la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas (Epmmop), mientras avanzan los trabajos para garantizar su estabilidad, indica el Municipio.

Tras la evaluación realizada se constató que no han cambiado las condiciones del talud (no presenta humedad) ni se han dado deslizamientos adicionales, una situación similar registra el arco del primer puente. Asimismo, el cauce del río se mantiene constante sin socavamientos adicionales, se detalla.

La atención se dividió en tres fases: la primera consistió en acciones inmediatas para redistribuir el cauce de las aguas lluvias con la colocación de tuberías a fin de desviar escurrimientos superficiales del agua, lejos del talud inestable. También se ejecutó la limpieza de cunetas y una evaluación estructural de los puentes con un descenso detallado a sus componentes, donde se determinó que no existen fisuras o microfisuras, por lo tanto, la condición es estable.

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La segunda fase, que está en ejecución, consiste en habilitar un acceso para ingresar maquinaria al río Machángara y la quebrada El Batán, para construir un muro de escollera que proteja de posibles socavaciones, y realizar una estructura de soporte que reforzará a la mampostería de piedra con cierto riesgo, que es parte del puente antiguo.

Por esta razón se decidió no sobrecargar al puente y cerrar un carril de circulación mientras finaliza esta fase, que tomará de 30 a 45 días dependiendo de las condiciones climáticas. Al concluir estos trabajos (fase dos), ya se podrá habilitar el carril cerrado al tránsito vehicular.

La fase tres, que durará aproximadamente 90 días, se ejecutará luego de los estudios que determinen las acciones para estabilizar los taludes de esta estructura.

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El costo aproximado de todas estas actividades se estima en $ 400.000. (I)