En octubre de 2010 se registró el último enjambre sísmico en la zona de Jama, frente a las costas de Manabí. Este fin de semana, la gente sintió un sismo que tuvo 5,2 grados de intensidad, la zona no es característica para la ocurrencia de este tipo de enjambres o sismos lentos, como son conocidos.

Sin embargo, por la naturaleza de los enjambres sísmicos, estos pueden ir en incremento de intensidad y mantenerse durante las siguientes semanas.

Sandro Vaca, sismólogo del Instituto Geofísico (IG) de la Escuela Politécnica Nacional, explicó que en Ecuador existen otras zonas en las que los enjambres sísmicos ocurren con una periodicidad de dos años, aproximadamente.

Temblores de magnitud mayor a 5,2 podrían registrarse eventualmente en zona de enjambre sísmico, frente a costas de Manabí

Una de ellas es la Isla de la Plata, frente a las costas de Manta y Puerto López. En esta zona, la mayor intensidad de enjambres sísmicos fue en 2005, con temblores de magnitud 6,1 en la escala de Richter. Además, el último ocurrió en 2021.

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Otro sector en donde es característica la ocurrencia de estos enjambres se encuentra en Punta Galera, Mompiche, cerca de las poblaciones de Esmeraldas.

Enjambres sísmicos en el océano

El sismólogo argumentó que esta serie de movimientos telúricos se producen debido a deformaciones en la placa de Nazca (placa tectónica oceánica) en el fondo del mar. “El choque de las placas forma deformaciones que crean un sismo o en este caso, los enjambres sísmicos y que se llegan a sentir en las costas”, agregó.

Pero, a pesar de la fuerza con la que se sintió el temblor, para Vaca, no existe peligro de desastres naturales a causa de los enjambres, aunque puntualizó que esto será mientras no aumente la intensidad de los sismos.

“Una preocupación que teníamos en algún momento es que esta generación de enjambre en la zona de Jama está induciendo estrés o deformación en la zona donde ocurrió un sismo de Bahía de Caráquez, en 1998. Esto aparentemente no ha ocurrido, al menos hasta el momento”, añadió.

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Finalmente, dijo que el epicentro de los sismos se encuentra a unos 60 kilómetros de las costas, por lo que a la distancia las ondas se atenúan, pero que se los van a sentir, pero no son lo suficientemente fuertes para causar daños mayores.

También descartó la alerta de tsunami, pues estos se generan por los terremotos con fuerza superior a los siete grados. “Mientras las magnitudes se mantengan en los niveles actuales no existe un riesgo de tsunami o temblores de consideración para la población”, detalló. (I)