“El día de ayer (domingo) les informé que en Puembo había olor a combustible en el agua, me pidieron mi número de celular y nadie me ha contactado hasta el momento. Sin embargo, el olor a diésel persiste. ¿Será que se desplazaron a tomar una muestra del agua en San José de Puembo?”.

Con ese mensaje, la usuaria Verónica Arroyo se sumó a las múltiples quejas de moradores del norte de Quito y de los valles que aseguraban por redes sociales que el líquido llegaba a sus viviendas con un olor extraño y una apariencia turbia. Esto, después de que el último sábado un tanquero se volcó en el sector de Papallacta, derramando 8.000 galones de diésel que contaminaron la captación de San Juan de Papallacta.

Frente a los reclamos de las ciudadanos, Luis Medina, gerente de la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (Epmaps), explicó este lunes, 23 de agosto, que desde el domingo se han realizado acciones y estudios para garantizar la calidad del líquido que se distribuye en la capital.

En ese sentido, Fabián Bernal, jefe de Laboratorio de la Epmaps, afirmó que, tras las pruebas efectuadas en el laboratorio central de control de calidad, “el agua es apta para el consumo humano”. El técnico aseguró que los resultados de hidrocarburos han sido negativos “y han mostrado que el agua está dentro de la normativa”.

Publicidad

Como parte de los controles, dijo Bernal, se han tomado muestras en barrios como La Morita y en el valle de Tumbaco, al nororiente de Quito. Se han analizado los tanques de distribución Tola Alto, Tola Bajo y Ocaña, los cuales no han mostrado tener contaminación. “La presencia de hidrocarburos de petróleo es negativa”, reiteró el jefe de Laboratorio.

Los mismos estudios se han efectuado en las plantas de tratamiento de Bellavista y Paluguillo, al norte de la ciudad, sin encontrar anomalías, agregó Bernal, y anunció que se enviarán muestras a un laboratorio particular, “para que ellos, independientemente, puedan confirmar estos resultados”.

Luis Medina, gerente de la Epmaps, brindó una rueda de prensa la tarde del 23 de agosto, en donde los equipos técnicos reiteraron que tras estudios realizados el agua de Quito no está contaminada con combustibles. Foto: Captura de pantalla.

El gerente de la Epmaps conminó a los moradores a confiar en la empresa metropolitana. “Estamos haciendo lo mejor que sabemos hacer”, dijo.

Mientras se transmitía la rueda de prensa de Medina, por las redes sociales del Municipio varios moradores insistían en que el agua emanaba un olor a diésel, pero también se pronunciaron personas que negaban la presencia de anomalías en el líquido.

Los usuarios que tengan problemas pueden reportar sus casos a la Empresa de Agua Potable, mediante la línea telefónica 1-800 24 24 24.

El Ministerio del Ambiente, por su parte, informó que, a través de la Agencia de Regulación y Control del Agua (ARCA), se solicitó a la Epmaps un análisis de las plantas de tratamiento de Paluguillo y Bellavista, “a fin de identificar posibles trazas de combustible en agua cruda antes del proceso de potabilización”. (I)