Llegar a la nacionalidad Waorani, que habita en la Zona Intangible Tagaeri-Taromenane (ZITT), ubicada en la provincia de Orellana, en la Amazonía ecuatoriana no es fácil.

Una manera de arribar a la zona es vía fluvial, pero se requiere entre 11 y 12 horas en lacha o vía aérea, mediante helicóptero.

Entre el jueves 1 y el viernes 2 de julio, el Ministerio de Salud Pública (MSP) y la Secretaría de Derechos Humanos vacunarán a 126 miembros de esa nacionalidad.

De acuerdo con la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), wao significa la gente. Su idioma es waoterero.

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Hay aproximadamente 3.000 habitantes en las provincias de Pastaza, Napo y Orellana, distribuidos en 24 comunidades.

Previamente a la inmunización, según informó el MSP, entre el jueves 24 y viernes 25 de junio, hubo un plan piloto en la estación de monitoreo de la ZITT y en la comunidad de Bameno. En esa localidad, autoridades dialogaron con líderes y miembros de la comunidad sobre los beneficios de recibir la vacuna.

El 24 de junio, agregó el MSP, las autoridades verificaron en esa estación, que se cumplan con los protocolos nacionales e internacionales, antes de la jornada de vacunación.

Un día después, un equipo técnico de las dos instituciones ingresó a la comunidad Bameno para coordinar la jornada e inspeccionar el lugar.

El proceso de vacunación a la comunidad Waorani dura dos días

A campo abierto, en una especie de coliseo y como fondo una zona boscosa, se han colocado dos puestos de vacunación del MSP. Se intervendrán en las comunidades Ñoneno, Guemeneweno, Omakaweno, Boanamo, Bameno, Cononaco Chico y Omere.

Con cierto recelo, aunque algunos sonrientes, acudieron a la inmunización. Había jóvenes, adultos, mujeres con niños en brazos y personas de la tercera edad. Varios de ellos vestían pantalón corto y camisetas o vestidos y blusas. Se colocaron sillas para su comodidad.

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Antes de la vacunación, se dio a conocer que recibir la vacuna es una prevención, pues a pesar de recibir la inyección a la persona le puede dar COVID-19, pero será leve como una gripe. Para la explicación se usaron, además, carteles escritos en español y en waoterero.

Los datos de cada persona a vacunar fueron ingresados en una computadora y luego se les hizo firmar o colocar su huella digital en el consentimiento informado. Inmediatamente fueron inmunizados.

Inés, una de las personas vacunadas, dijo estar bien después de la inmunización.

Cada una de las personas inoculadas recibe un monitoreo farmacológico.

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Para vacunar a la comunidad Waorani, de acuerdo con el Gobierno, se tomó en cuenta la resolución de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que establece que los Estados deben priorizar la vacunación de las personas con mayor riesgo de contagio y a quienes experimentan un mayor riesgo frente a la pandemia, dentro de los cuales se incluyen a las personas que, por factores geográficos, se encuentran en esa situación tales como los pueblos indígenas.

“En los últimos años ha existido un importante desarrollo de las actividades turísticas en la Zona Intangible Tagaeri-Taromenane, lo cual aumenta el riesgo de contagio a la población que se mantiene en contacto con los centros poblados , y consecuentemente, se incrementa el riesgo de que se dé un contagio difícil de contener debido a la distancia y complicaciones propias de la zona”, dijo en un comunicado la Secretaría de Derechos Humanos.

Bernarda Ordóñez, secretaria de Derechos Humanos, calificó al proceso de vacunación en la comunidad Wao como histórica.