Una de las primeras tareas del nuevo ministro de Salud, Camilo Salinas, es hacer un arqueo de las vacunas en contra del coronavirus.

Según Jorge Wated, secretario de Gabinete de la Presidencia de la República, no había un registro bien establecido en esa secretaría de Estado y se le ha pedido a Salinas saber cuántas vacunas hay, cuántas se han colocado, dónde está el inventario, cuáles son los puntos de vacunación, solicitud que había sido hecha por escrito al anterior ministro Mauro Falconí y no recibió la respuesta jamás, según Wated.

Falconí, según un audio filtrado, había pedido esa información en una reunión virtual a sus colaboradores cuando aún era titular de Salud.

Él fue el quinto ministro. Antes estuvieron Rodolfo Farfán, Juan Carlos Zevallos, Catalina Andramuño (con quien inició el combate a la pandemia) y Verónica Espinosa.

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El entonces ministro de Salud, reclamó a sus colaboradores en una reunión virtual

La salida de Falconí se dio -el pasado miércoles- luego de un caos en algunos puntos de vacunación en Quito.

Wated lo atribuyó a una mala planificación porque se quiso vacunar a adultos mayores con la de la farmacéutica AstraZeneca.

Por ello buscaron vacunas de Pfizer en las bodegas del Ministerio de Salud, donde hallaron vacunas guardadas e inclusive las trajeron de otras ciudades donde sobraban, contó en una entrevista radial.

Hubo enormes filas de personas de la tercera edad, aglomeraciones, falta de información y larga espera que, en algunos casos, superó las nueve horas. Muchos adultos mayores se fueron sin recibir la dosis.

De acuerdo con un oficio enviado por Martha Moncayo, gerenta de la Corporación Nacional de Telecomunicaciones (CNT) a Falconí, fechado el 7 de abril, denominado definición de vacuna, les habían informado que iban a administrar las vacunas de AstraZeneca cuando a las personas citadas se les había indicado que iban a recibir las de Pfizer.

Además pedía que se les notifique con la debida anticipación la ubicación y el tipo de vacuna a aplicarse.

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De su parte, en una carta dirigida al presidente Lenín Moreno, Falconí mencionó que recibió interferencias de diferentes altos funcionarios del sector público que no conforman equipos del Ministerio de Salud, que ponen en riesgo un plan técnico de vacunación guardando los principios de transparencia, equidad y eficiencia, aunque no identificó nombres.

En una entrevista con un medio digital, Falconí sostuvo que dentro de la organización que encontró cuando llegó al cargo existía un comité integrado por la vicepresidenta María Alejandra Muñoz, por CNT, por el Ministerio de Salud Pública y por otros ministerios, que tomaron decisiones y se fueron en contra de decisiones técnicas de esa cartera de Estado.

Para Wated, la declaración del exministro Falconí es “un poco desproporcionada”.

Este Diario quiso conversar con Moncayo, pero el miércoles en la noche ofreció atender este jueves, pero este día no respondió al requerimiento, sin embargo, en Teleamazonas mencionó: “Los señores no sabían dónde estaban las vacunas, a pesar de que nos informaron en la mesa que sí”.

Y esa fue una de las intensas luchas y yo creo que uno de los resentimientos del ministro con CNT porque había una posición muy dura de mantener una sola línea, vacunar a través de un solo registro, no con agendas paralelas y muchas veces nos topamos agendas paralelas (...) no puede ser de que tú dispares citas y al día siguiente tú te estás enterando que existe un punto de vacunación por ahí por alguna ciudad que tú no sabías que lo organizó el Ministerio de Salud a cuenta propia sin poder consolidar toda información (...) y eso fue lo que pasó en la fase 0 y al inicio de la fase 1

Jorge Wated, secretario de Gabinete de la presidencia de la República

Ante este panorama, en su primera intervención pública, Salinas anunció que la meta es llegar a vacunar hasta unas 50.000 personas por día que comenzaría la próxima semana.

Salinas expresó que en 48 puntos en el país se estaba inmunizando a unas 11.900 personas. Lo señaló -este jueves 8 de abril- cuando participó en la vacunación en un recinto militar en Quito.

23.000 ciudadanos es el número más alto de vacunados, siendo el mínimo 2.000 inoculados al día desde que empezó el plan en enero pasado, indicó.

Entre este jueves y viernes, agregó Wated, se agendará citas a 215.000 personas a ser vacunadas.

De acuerdo con estimaciones oficiales, a Ecuador han llegado 500.000 dosis de vacunas sin tomar en cuenta las 300.000 de Sinovac, que arribaron la tarde del miércoles a Quito.

Se espera que el sábado lleguen 700.000 dosis más y un millón en mayo.

Las 84.000 dosis de AstraZeneca, indicó Wated, se destinarían a menores de 65 años, entre ellos militares, policías, profesores, etc., proceso que recién empezó la semana pasada, lo que genera, agregó, un subregistro quizá, en la página vacunarse.

Las vacunas de AstraZeneca no irán a las personas de la tercera edad

Con ello, el Gobierno saliente espera inocular con 4 millones de dosis hasta el fin de su administración, el próximo 24 de mayo.