Máximo, un personaje animado de un tucán, es la imagen que apoya la lucha contra la desnutrición crónica infantil en Ecuador, que afecta a 1 de cada 3 niños menores de 2 años, según Unicef.

Su nombre se debe a que su pico es el más grande de las aves amazónicas. Tiene una personalidad cálida y alegre. Viste una camisa blanca y en su cabeza lleva un sombrero de paja toquilla.

En los años 90, su imagen se utilizó para transmitir de forma sencilla mensajes que salven vidas.

El mensaje dado fue que se vacune a los niños y así evitar que mueran por enfermedades prevenibles.

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En su retorno, casi 20 años después, será parte de la campaña que lleva adelante la Secretaría Técnica Ecuador Crece sin Desnutrición Infantil, en su fase educomunicacional, con el fin de impulsar cambios de comportamiento a nivel familiar, comunitario e institucional.

“Unámonos a esta causa para que todos los niños y niñas crezcan sanos y fuertes y tengan un gran futuro”, fue el mensaje que se dio en el marco de la presentación, hecha este jueves, 11 de agosto.

La presentación del personaje se realizó bajo el lema “Yo soy Máximo y ya volví”.

¡Vuelve Máximo!; el personaje animado de Unicef será parte de campaña contra la desnutrición crónica infantil

La situación sobre la desnutrición crónica, para Unicef, es aún más preocupante en el área rural y en la población indígena. En este último segmento, 4 de cada 10 niños sufren desnutrición crónica.

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El Gobierno busca reducir en 6 % la desnutrición crónica infantil hasta 2025, pero sus autoridades han manifestado que es una lucha a largo plazo que llevará diez, quince años.

La inversión gubernamental para combatir la desnutrición crónica es de $ 343 millones para 2022, dirigidos a servicios de control prenatal del Ministerio de Salud Pública, servicios de protección social del Ministerio de Inclusión Económica y Social, y proyectos de prevención del embarazo adolescente e infancia con futuro.

El Gobierno también lleva adelante el denominado bono 1.000 días. Busca dar cobertura a los 270 días de gestación de la madre y 730 días de vida del niño.

Bono de los ‘mil primeros días’ será de $ 50 mensuales y entrará en vigencia en junio para embarazadas en situación de vulnerabilidad

Unicef ha recomendado que para evitar la desnutrición crónica infantil se debería trabajar en políticas integrales que garanticen lactancia materna, atención y seguimiento médico desde el embarazo, alimentación adecuada, acceso a agua potable y saneamiento, plan de vacunación, estimulación para su desarrollo, cuidado y afecto.

Esto porque, explicó ese organismo internacional, si bien se desarrolla en los primeros años de vida, afecta el desarrollo cognitivo, el ingreso tardío al sistema educativo, mayor deserción escolar, mayor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas, menor productividad y dificultades para la inclusión laboral y social. (I)