Estudiar en el extranjero equivale a una experiencia gratificante para los jóvenes. Existe la posibilidad de aprender un nuevo idioma, cambiar de ambiente, conocer una cultura diferente, incluso, obtener un trabajo en el extranjero.

Sin embargo, el proceso de aplicación a una universidad en el extranjero no solo enfrenta al solicitante a ingresar a instituciones educativas en el extranjero, también a encontrar recursos para financiar todos los gastos que esto conlleva.

“Lo ideal es que un estudiante con proyecciones a realizar sus estudios en el extranjero pueda planificar la creación de un fondo de ahorros que permita solventar los rubros de matrícula y pensiones universitarias, vivienda, manutención, y gastos varios”, explica Francisco Nazati, Jefe de Banca Personas de Banco ProCredit.

Además, existe la posibilidad de optar por un crédito que implique pagar intereses, pero esto eleva el costo del programa de estudios. “En ocasiones se llega a pagar hasta el doble del valor del programa, y esto puede comprometer los ingresos futuros de la persona; por ello la recomendación es procurar ahorrar una gran parte o la totalidad de los gastos educativos para la universidad”, agrega el especialista.

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¿Cömo empezar?

Definir el mejor destino para estudiar

Es importante elegir el país que mejor se ajuste a las necesidades del estudiante, para ello se deberían tener en cuenta algunos factores. Es importante evaluar los centros de estudios y los cursos que se ofrecen, pero además, hay que considerar los visados disponibles para estudiar en el destino escogido y los requisitos de entrada para las personas.

Establecer un presupuesto

El segundo paso es establecer el monto y el tiempo que se necesita para ahorrar una cantidad suficiente para cubrir los gastos en los que se incurrirá. El experto detalla que el tiempo para hacerlo dependerá de la capacidad de ahorro y el monto necesario. “Sería útil armar el fondo con dos años de anticipación, con el fin de evitar el endeudamiento con créditos directos o a través de tarjetas”, señala.

Adquirir un hábito de ahorro y ser disciplinado

Es importante fijar un ahorro mensual que permita lograr el objetivo dentro del plazo establecido. “Para quienes tienen un ingreso fijo, el porcentaje que se destine al fondo de ahorros dependerá de su capacidad y de los costos del país al que irá a estudiar”, indica Nazati.

Se recomienda ahorrar al menos el 10% de los ingresos fijos mensuales y de ser posible aumentar a un nivel de ahorro más alto.

Manejar los ahorros en una cuenta diferente

Uno de los consejos señalados es diferenciar el dinero para gastos y el dinero para ahorrar, lo que permite tener un mejor panorama de las finanzas personales y el cumplimento de los objetivos. Los ahorros se pueden manejar en un cuenta distinta, o aprovechar los fondos de ahorros protegidos que ofrece la banca. (I)