Melisa Avilés y Leonidas Salas planificaron traer al mundo a su primer hijo, antes que naciera ya le habían asignado su nombre: Aitor Abel. Sin embargo, la ilusión duro tan solo ocho días, el infante nació y fue víctima de una bacteria que la noche del 23 de julio afectó a infantes que se encontraban en la sala de neonatología del hospital Marco Vinicio Iza, de Nueva Loja. En total fueron seis neonatos que fallecieron en menos de 24 horas.

“Mi hijo solo tenía un pequeño problema que era el cordoncito envuelto, lo demás estaba bien y de repente se puso mal y me lo entregaron muerto”, relató Melisa Avilés, madre de Aitor.

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Tras presentada a la emergencia, el hospital amazónico cerró el área afectada por la bacteria y activó otro espacio para seguir atendiendo a los niños que siguen naciendo cada día en esta casa de salud. El Ministerio de Salud Pública también anunció la intervención del sanatorio.

Fernando Salazar, gerente administrativo del hospital Marcio Vinicio Iza, confirmó que los niños fueron atacados por la bacteria denominada, klebsiella neumonae, que suele afectar a los organismos débiles que encuentra en su entorno. “Vamos a tener cerrada el área hasta las 72 horas y no se abrirá hasta que no hayamos confirmado que la bacteria fue erradicada”, dijo el representante del sanatorio.

En un comunicado la cartera de Estado sostuvo que dos niños murieron “por su condición de prematurez y complicaciones clínicas” y los otros cuatros registraron “una infección por klebsiella pneumoniae productora de Blee”.

Personal del Ministerio de Salud acudió al hospital Marco Vinicio Iza para iniciar las investigaciones para determinar cómo ingresó la bacteria al área más sensible de neonatología.

Familiares de los niños fallecidos alegan una supuesta falta de cuidados en el área por parte del personal de la casa de salud y señalaron que vieron que se utilizaban celulares dentro del área donde estaban los infantes y que el aseo se realizaba con el mismo trapeador que pasaban por otras dependencias. “La investigación determinará si hay responsables por acción u omisión”, sostuvo el hospital.

El representante de la casa de salud indicó que la contaminación se dio en la sala de neonatología, y el resto de áreas como de parto y hospitalización se mantienen con normalidad sin ningún inconveniente.

Sacó a su hijo

Jéssica es una madre de familia que llevó a su hija por una vacuna, pero tuvo que internarla por recomendación médica, tras haber detectado que la menor había bebido agua de fuente. Ella conoció sobre lo sucedido en la sala de neonatoloía donde murieron los seis niños.

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Al conocer de la situación de los infantes, Jéssica decidió sacar a su hija del hospital en contra de la decisión de los médicos, le hicieron firmar unos papeles donde se responsabilizaba por la vida de su hija y ahora da gracias a Dios que su hija está viva y en buen estado de salud.

“Aunque sea que este mal me llevo a mi hija, no quiero que me entreguen en un ataúd, me dijeron que si vas a llevar a tu hija tienes que dejar firmando un papel”, relató Jéssica.

Para el doctor Julio Cueva, que trabaja en su consultorio privado, en las casas de salud existen las bacterias denominadas nosocomiales que al entrar en contacto con factores externos se vuelven peligrosas y resistentes a los medicamentos.

Detalle

En el año 2020, en el hospital Marco Vinicio Iza, nacieron 2.362 niños y niñas, de los cuales 31 nacieron muertos. En lo que va del año 2021 nacieron 1.119, de los cuales 11 nacieron muertos calificados como “óbito fetal”. (I)