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Censo Neotropical de Aves Acuáticas avistó 1.970 individuos en la laguna de Yahuarcocha y en el lago San Pablo

27 lagos de Imbabura ocupan 1.954,85 hectáreas, es decir, el 0,40 por ciento de todo el territorio de la provincia.

Zambullidor piquipinto (Podilymbus podiceps), especie registrada en el Censo Neotropical de Aves Acuáticas en la Laguna de Yahuarcocha y en el Lago San Pablo en la provincia de Imbabura. Cortesía Prefectura de Imbabura.


Imbabura es conocida como la provincia azul o provincia de los lagos, por los sistemas lacustres de gran diversidad biológica y cultural que se localizan en su territorio. Estos humedales son uno de los motivos para que, el 17 de abril de 2019, la Unesco otorgue a esta provincia la categoría de Geoparque Mundial.

El 0,40 por ciento del territorio de la provincia de Imbabura está ocupado por 27 lagos que ocupan 1954,85 hectáreas. La laguna de Yahuarcocha, el lago San Pablo, la laguna de Cuicocha, el sistema lacustre de Mojanda, la laguna de Puruhanta y el sistema lacustre de Piñán figuran como los más conocidos.

El 26 de febrero de 2021, Imbabura realizó el Censo Neotropical de Aves Acuáticas (CNAA) en la laguna de Yahuarcocha y en el lago San Pablo, con importantes hallazgos:

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Cormorán neotropical (Phalacrocorax brasilianus), especie registrada en el Censo Neotropical de Aves Acuáticas en la laguna de Yahuarcocha y en el lago San Pablo, en la provincia de Imbabura. Cortesía Prefectura de Imbabura.

En la laguna de Yahuarcocha se censó a 627 individuos de 18 especies, registrando un incremento de 138 aves con relación al censo de febrero de 2020.

En el lago San Pablo se censó a 1.343 individuos de 18 especies, evidenciando un aumento de 987 aves respecto del censo de febrero de 2020.

Las especies que más aumentaron en un año constan en las siguientes tablas:


Laguna de Yahuarcocha:

NOMBRECENSO febrero 2020CENSO febrero 2021<b>INCREMENTO</b>
Pato rojizo andino36236200
Focha andina7413157
Cormorán neotropical709626

Lago San Pablo:

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NOMBRECENSO febrero 2020CENSO febrero 2021<b>INCREMENTO</b>
Focha andina190673483
Garceta bueyera19500481
Cerceta aliazul235330


El Censo Neotropical de Aves Acuáticas inició en 1990 con Wetlands International. Ecuador se unió al programa en 1995, sumándose a Brasil, Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, Colombia, Perú y Bolivia.

Sin embargo, Ecuador recién en 2004, de la mano de la Organización Aves y Conservación, empezó a censar aves acuáticas en 66 humedales, considerados prioritarios, en 12 provincias. Actualmente se mantienen 10 humedales en 7 provincias.

Desde 2014, por su importancia ecológica, la laguna de Yahuarcocha y el lago San Pablo forman parte del Censo Neotropical de Aves Acuáticas, un programa de monitoreo internacional a largo plazo que se realiza dos veces al año, en febrero y julio, en todos los países de América del Sur, cuyo objetivo es conocer la diversidad de aves que existen en humedales de relevancia regional.

Aparte de las aves propias que habitan en las lagunas de Imbabura, gracias al censo se ha descubierto que albergan un gran número de especies migratorias, por lo que su conservación se vuelve imperativa para mantener los flujos migratorios del continente.

Pato rojizo andino (Oxyura ferruginea), especie registrada en el Censo Neotropical de Aves Acuáticas en la laguna de Yahuarcocha y en el lago San Pablo, en la provincia de Imbabura. Cortesía Prefectura de Imbabura.

En junio del 2012, en el lago San Pablo se descubrió y se registró una nueva especie para Ecuador, se trata de Anas acuta, cuyo nombre común es pato rabudo.

Este descubrimiento y la constatación de la existencia de múltiples variedades de aves motivaron la creación de la ruta aviturística de los lagos, Imbabura biodiversa y multicolor, como una estrategia de conservación de los ecosistemas lacustres para salvaguardar su belleza paisajística y riqueza natural. Es un recorrido de fácil acceso que se puede concretar en un fin de semana y se puede disfrutar de los sabores de la gastronomía andina.

El proceso del censo consiste en un recorrido en bote por el interior del lago o laguna y desde ahí se identifican y se registran las aves. Estos datos son entregados a la Organización Aves y Conservación, ellos compilan y envían a Wetlands International, explica Karen Terán, funcionaria de la Dirección General de Ambiente de la Prefectura de Imbabura.

Equipo que participa en el Censo Neotropical de Aves Acuáticas en la laguna de Yahuarcocha y en el lago San Pablo, en la provincia de Imbabura. Cortesía Prefectura de Imbabura.

“Hasta el año 2004 nosotros pensábamos que Yahuarcocha y San Pablo eran sitios bonitos, naturales y atractivos turísticos, pero hoy con la información de los censos sabemos que son sitios importantes para el proceso migratorio, porque en época de invierno en los hemisferios norte y sur las aves vienen a nuestras lagunas y aquí obtienen refugio, alimentación y abrigo temporal hasta que las condiciones climáticas de sus lugares de origen sean favorables para volver”, dice Karen Terán.

En Yahuarcocha se han avistado garzas de la Costa, evidenciando que la migración no es solo desde el norte o sur del continente, sino también altitudinal desde la Costa hacia la Sierra y viceversa. Además, en julio 2009, durante cuatro meses vivió un pelícano en esta laguna.

Cuando empezamos con el censo, para nosotros, nuestros humedales tenían algunos patos, algunas garzas, y no sabíamos más. Hoy sabemos que hay 35 especies identificadas, muchas de ellas migratorias, cuenta Karen Terán.

Garceta grande (Ardea alba), especie registrada en el Censo Neotropical de Aves Acuáticas en la laguna de Yahuarcocha y en el lago San Pablo, en la provincia de Imbabura. Cortesía Prefectura de Imbabura.

Este año, el censo no lo hicieron solo la Prefectura y Aves y Conservación, se sumaron otras instituciones que conforman la Mesa de Trabajo Aves Imbabura como el Ministerio de Turismo, el Ministerio del Ambiente y el Parque Nacional Cotacachi-Cayapas.

Lamentablemente, no todas son buenas noticias, durante el censo se descubre cómo se van deteriorando estos cuerpos de agua y con ello también se perjudica el hábitat de las especies. Se ha evidenciado que la gente está haciendo rellenos, ganándole espacio a las orillas de las lagunas, que están pastando en las orillas, que los perros y el ganado dañan los nidos y que hay descargas de aguas servidas.

Sin embargo, a pesar de estas actividades negativas estamos en un aceptable estado de conservación, porque hay aves. En Yahuarcocha pudimos observar dos águilas pescadoras, eso significa que la cadena alimentaria está funcionando, concluye Karen Terán (I).

Redacción
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