Problemas para cumplir el pago de salarios a sus trabajadores y los pagos de ley como el aporte al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), inminentes pérdidas de plazas de trabajo, así como recuperar mercados internacionales para la venta de sus productos son los retos que se le vienen al sector floricultor. Esto, después de los 18 días de paro y frente al acuerdo que se ha llegado gracias a la mediación de la Iglesia entre los sectores indígenas y el Gobierno.

Eduardo Letort, presidente de la Cámara Regional de Expoflores de Cayambe, explica que desde su sector se ha logrado exportar de manera intermitente el 40 % de la producción, pero esto se lo ha hecho con condiciones complicadas, pues han debido pagar peajes a las comunidades, han sufrido daños a las propiedades, han experimentado pérdida de competitividad frente a otros países como Colombia y Kenia, que son competidores tradicionales del Ecuador.

Así las pérdidas en general han sido de al menos $ 2 millones cada día. Pero los más afectados serían los pequeños productores que serán los primeros que posiblemente sufran la imposibilidad de sostener las plazas de trabajo.

Letort dice que de manera general el 97 % de los trabajadores son fijos, es decir, tienen salarios básicos registrados, pues la industria florícola es una de las más formales que existen en el país. En todo caso, dijo que les va a tocar pagar los sueldos, pero seguramente habrá demoras hasta poder recuperar flujo. Sin embargo, también advierte que posiblemente en este mes no será tanto el problema, como sí en julio.

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Explica que para la venta en el exterior se hacen acuerdos verbales con empresas internacionales, pero cuando el producto no llega son libres de buscar despachos de productos de otros países. Considera que los compradores de flor ecuatoriana, que vienen especialmente de Europa y EE. UU., van a buscar diversificar su portafolio de proveedores, porque han visto una falta de confiabilidad en Ecuador.

Una vez terminado efectivamente el paro, dice Letort, podrán mover el producto e intentar llegar lo más pronto posible y buscar retomar órdenes que están preacordadas. Sin embargo, el producto de dos semanas ya se perdió.

José Merizalde, presidente de la Cámara de Productores de Flores del Sur, que aglutina a floricultores de Machachi, Cotopaxi, Chimborazo y Tungurahua, asegura que están completamente preocupados por los pagos de salarios y del IESS. “Solo se ha trabajado 15 días y toca pagar de un mes”, dice acerca de los salarios, pero además explica que ellos conocen que si no pagan a tiempo y si sus colaboradores se hacen atender de algún tema de salud, los costos los deberán asumir como patronos.

Para Merizalde, entre las consecuencias que deberán afrontar producto de la paralización están los posibles atrasos con los proveedores. Sin embargo, intentarán conseguir crédito bancario o sobregiros para los temas más urgentes. También prevén tener problemas en el cumplimiento de sus créditos. Merizalde considera que en su zona se podría generar una pérdida de al menos 4.000 plazas de empleo directas.

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En total el sector florícola genera unas 60.000 plazas directas de trabajo.

Pese a todo ello, Merizalde se muestra optimista y dice que a pesar de todos los problemas, Ecuador tiene una gran ventaja y es la calidad de las flores que ha sido reconocida a nivel mundial. Asegura que de ahora en adelante deberán buscar recuperar mercados, pues tras los acontecimientos Ecuador se puede ver relegado, de haber sido ya un mercado principal a uno alternativo. Hace votos para que se mantenga el convenio de paz y termine de manera definitiva el secuestro al que le han tenido sometido al país: “Esperamos que esto no vuelva a suceder y vamos a sacar todo nuestro talento para salir de este problema”. (I)