La Corporación Financiera Nacional (CFN) ha entregado créditos por $ 2.730 millones a 3.132 empresas en cinco años y medio (desde 2016). Dividiendo el monto desembolsado por el número de operaciones, el promedio del monto de créditos es de $ 870.000. Si bien se trata de un monto promedio alto, en la realidad se habrían entregado recursos millonarios a ciertos clientes, según relató el presidente de la República, Guillermo Lasso, en una entrevista con la plataforma 4 Pelagatos.

Lasso comentó que en la Corporación Financiera Nacional (CFN) se han concedido créditos a un grupo muy pequeño de clientes, que se constituirían en una suerte de club exclusivo.

Dio ejemplos guardando el sigilo, al indicar que un agricultor pequeño no tiene acceso al crédito, “pero un vivaracho accede a $ 75 millones y no los paga, solo intereses”, comentó. También alertó sobre otro crédito de $ 30 millones para un hotel inmenso que ya está vencido y que no lo pagan. “Si no lo puede pagar, que lo venda”, sugirió.

De acuerdo con datos de la CFN, dentro del periodo analizado (2016-2021) los años 2018 ($ 704,1 millones) y 2019 ($ 668,6 millones) fueron los de más alta entrega de recursos. Para el 2020, la cifra cae abruptamente, debido principalmente al problema de la pandemia. Solo se entregaron $ 283 millones. En lo que va del 2021, a junio, se han entregado $ 134 millones.

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Entre tanto, los niveles de morosidad también se han visto afectados de manera importante por la pandemia. En 2019, la morosidad alcanzaba 6,85 %, pero tras la contracción económica producto de la crisis sanitaria, este índice se elevó en 2020 a 14,49 %. El segmento más complejo es el de microcrédito: en 2019 ya registraba el 20,73 %, mientras que en 2020 se colocó en 36,34 %.

Sobre el tema, el nuevo gerente de la CFN, Eduardo Salgado Manzano, en entrevista con el programa digital Andrés el mono López, aseguró que si bien en el tema de utilidad (ingresos menos gastos) la entidad presenta buenos indicadores, sí se han encontrado cuentas por cobrar en las que se va a trabajar. Por ejemplo, se registra una cartera con debilidades de la estructura. El 17 % de ella está vencida, aseguró.

Reconoció que la CFN tiene unos 3.000 clientes, cuando el universo total de empresas, según datos de la Superintendencia de Compañías, llega a más de 76.000; y coincidió con el presidente Lasso en que los montos de crédito entregados son muy altos. Explicó que el desafío, ahora, es hacer que el crédito sea menos concentrado y más diversificado para que la economía se reactive.

Para Salgado, el tema se irá corrigiendo con la estrategia de banca de segundo piso (se dan líneas de créditos a instituciones financieras privadas y estas financian a mypimes). La idea es conseguir líneas de crédito de los multilaterales y entregarlos a la banca privada para que esta sea la que distribuya los recursos de manera técnica y transparente.

Adicionalmente, dijo que se están realizando las gestiones para revisar cartera y flujo de caja y en algunos casos continuar con reestructuraciones. Aseguró que están en un proceso de cobranza permanente y en los casos que no se concrete el cobro se procederá con la jurisdicción coactiva y remate de los bienes.

Sobre el tema, Holbach Muñeton, vicepresidente del Comité Empresarial Ecuatoriano y exgerente de la CFN, consideró que el objetivo de una banca de desarrollo es que la economía crezca y reconoció que ha existido la concentración de créditos en pocas empresas.

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Explicó que de su propia experiencia puede concluir que los trámites para conseguir los recursos en la CFN son complicados y demorosos. “En la CFN le piden papeles y papeles y al final antes de que salga la operación, muchos ya han perdido vigencia”. Además, dijo que las empresas necesitan crédito a largo plazo y consideró como un punto negativo que la CFN entregue crédito solo en modalidad de segundo piso, el hecho de que la tasa de interés se encarece un poco.

Entre tanto, Patricio Chanabá, director ejecutivo de la Asociación de Instituciones de Microfinanzas, dijo que lo más idóneo para la banca pública es que sea de segundo piso, así se evitan temas políticos. Acerca de la concentración de crédito en pocas manos, explicó que justamente se deben abrir las fuentes de fondeo de segundo piso a todas las entidades financieras. Explicó que el fondeo para el microcrédito es fundamental para la reactivación, pero en condiciones que reconozcan la realidad de ese sector.

La CFN ha pasado en varios momentos de ser banca de primer piso a ser de segundo piso y también a mantener las dos modalidades simultáneamente. Fue creada en 1964 por la Junta Militar para participar en el desarrollo del país; para 1992 empezó su transición a banca de segundo piso. Esto se consolidó en 1998, pero el modelo se complicó por la crisis financiera del 1999. Luego, en 2005, tras una cierta recuperación, la entidad retomó su rol de banca de primer piso, conservando también su rol de banca de segundo.

Para el 2015, Correa firmó el Decreto 868 en el cual ratifica que será banca de primero y segundo piso, pero también le permite financiar proyecto de inversión con garantías limitadas. Pero en junio del 2020, el gobierno del expresidente Moreno decide enfocarse en la banca de segundo piso. (I)