Una propuesta de focalización de subsidios a los combustibles con base en tres carriles o tres segmentos de la población: sector de la ruralidad, sector transporte y sector que no requiere subsidio es la propuesta que ha entregado el bloque social (Fenocin, Conaie y Feine) al bloque de Gobierno. Esto dentro del marco de los diálogos que se llevan adelante tras la paralización de 18 días que se dio en junio en el país.

El proceso de diálogo avanza, pero en el caso de la mesa de subsidios, hasta el jueves o viernes el Gobierno deberá reunir información técnica para poder establecer la viabilidad de las propuestas sociales y poder llegar a acuerdos concretos. Los requerimientos de información que debe entregar el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), el Servicio de Rentas Internas (SRI), la Agencia Nacional de Tránsito (ANT), el Ministerio de Transporte, pasan por la estructura de ingresos de la población, la estructura del parque automotor (vehículos de alta gama, intermedios, volquetas, carga pesada); la estructura agraria, y la estructura de precios de combustibles.

Así lo explicó Henry Llanes, experto petrolero y asesor del bloque social en el tema de hidrocarburos. Explicó que la principal coincidencia que hay entre el bloque social y el del Gobierno es que la política de subsidios debe ser eficaz, eficiente y directa a los beneficiarios.

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Tal como si existiese una avenida de tres carriles, se propone manejar los precios y subsidios a los combustibles:

En el carril izquierdo estarían los usuarios que no requieren subsidio. Esta información se puede establecer con base en el impuesto a la renta y al registro de vehículos en la Agencia Nacional de Tránsito (ANT). Para este sector deben existir precios reales, basado en los costos tanto de la importación como de la producción nacional. Y no se llaman ni son precios liberalizados porque la Constitución manda que sea el Estado el que regule y controle dichos precios, explica Llanes. El precio resultante debe ser con base en los costos, un margen de ganancia e impuestos. A estos usuarios iría dirigida especialmente las gasolinas de 89 octanos que va a salir en los próximos meses y la de súper prémium de 95 octanos que remplazaría a la súper de 92.

En el segundo carril o carril del centro estaría el sector del transporte público, vehículos de carga, que se mantendrían con el combustible subsidiado como hasta ahora. Es decir con gasolina eco y extra a un precio de $ 2,40 y un diésel de $ 1,75 el galón. Con estos precios no habría problema de incremento de pasajes para estudiantes, ni para los ciudadanos que se movilizan en las ciudades, en buses interprovinciales ni intraparroquiales, etc.

En el tercer carril estarían los usuarios del equipo agrícola, es decir, el campesinado y las comunidades indígenas de la Sierra, Costa y Amazonía: “Toda la ruralidad del país, que requiere los subsidios”. La propuesta para este sector es tener un diésel a $ 1,50, y las gasolinas $ 2,10 que era la propuesta inicial de la Conaie. El equipo agrícola beneficiado con este subsidio sería el que sirve para cinco tareas especialmente: preparación del terreno, deshierbado, cultivo, cosecha y traslado de alimentos del campo a la ciudad.

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Los vehículos que tengan este beneficio deben estar regulados y controlados, por lo que la ANT juega un papel importante. Necesariamente se debe realizar un catastro para estos beneficiarios.

Adicionalmente, y para completar la propuesta se busca crear un fondo que sería creado a través de una cuenta en el Banco Central del Ecuador que capte los ingresos por dos lados, un remanente que se podría generar por la comercialización a los sectores que no requieren subsidio y lo que se logre ahorrar por el control al contrabando. Dichos recursos irían destinados para hacer obras en la ruralidad.

Llanes dijo que el sector rural presenta una serie de demandas que deben ser atendidas y que involucran problemas de insalubridad, problemas ambientales, desnutrición, analfabetismo, falta de riego y que se pueden atender de mejor manera con esos recursos del fondo. Adicionalmente, se plantea poner cuidado en el tema de la calidad de los hidrocarburos y a la par impulsar las energías alternativas como la fotovoltaica y la eólica para trabajar en una transición.

Todos estos elementos conforman la propuesta dentro de los ocho puntos que se busca discutir en la mesa de focalización.

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El bloque social también plantea que haya un seguimiento y una evaluación de los compromisos y su cumplimiento a través de una comisión conformada por los dos sectores. “Esta es la manera de construir una perdurable paz social”, dijo Llanes.