La invasión de Rusia a Ucrania ocasionó una subida del precio del crudo a nivel mundial. El precio por barril se estableció este martes 8 de marzo en $ 130,59; el crudo Brent y el WTI —marcador del crudo ecuatoriano— a $ 127,42. Este incremento representa un aumento de los ingresos petroleros para los países exportadores; pero, en el caso de Ecuador, podría solamente ayudar a disminuir la necesidad de endeudamiento, según coinciden expertos consultados.

Hasta el momento, el Ejecutivo ha manifestado que no sabe a cuánto ascenderán los ingresos adicionales por el aumento de precios, pero que ya existe una resolución según la cual serán dirigidos al área social y de educación y que no pueden ir al gasto fijo.

El vocero presidencial Carlos Jijón sostiene que el conflicto en Ucrania por la ofensiva rusa “no solamente va a provocar un excedente petrolero, sino que también afecta a las exportaciones ecuatorianas”.

“Unos $ 1.200 millones en exportaciones de banano, flores, pesca se van a ver afectadas, y lo que se gana se podrá perder en las exportaciones no petroleras. Y es tema de preocupación para el Gobierno, que ya se encuentra buscando nuevos mercados para remplazar los afectados”, indicó.

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El analista económico Alberto Acosta Burneo menciona que el país recibe alrededor de $ 50 millones por cada dólar que sube el precio del barril de crudo en un año. Por lo que los ingresos adicionales con los que el fisco ecuatoriano se vería beneficiado podrían estar entre $ 1.000 y $ 1.600 millones, dependiendo de cuánto tiempo se mantengan los valores elevados.

Sin embargo, Acosta Burneo dice que este ingreso adicional no es un dinero del que pueda disponer el Estado. Refiere que no es la primera vez que el precio del crudo supera los $ 100, pero que el entorno actual es muy diferente al de años anteriores.

“En esos años, antes del 2014, el fisco podía usar esos ingresos porque sí eran un dinero extra. En la actualidad ya no lo son, porque el presupuesto actual depende del endeudamiento, que tiene una brecha gigante que se debe cubrir con financiamiento”, dice.

El experto reitera que, en caso de obtener este monto adicional, no se traduce en dinero extra para decidir en qué gastar y elevar el gasto público, y que solo significa que se va a necesitar menos financiamento para cerrar la brecha.

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“Con estos ingresos, el hueco, la brecha será menor, y el país va a tener que endeudarse menos”, apunta y enfatiza que las finanzas fiscales públicas dependen del endeudamiento. Como referencia, menciona que en 2021 la necesidad de financiamiento público fue de más de $ 6.000 millones, y añade que la situación fiscal del país sigue siendo muy precaria.

Fernando Santos Alvite, exministro de Energía, explica que Ecuador exporta 140 millones de barriles al año e importa en derivados (gasolina, diésel y gas) el equivalente a 70 millones de barriles al año: el saldo positivo para el país es de 70 millones de barriles.

“Si suponemos que en el presupuesto se ha puesto en $ 60 el barril y se vende en promedio del año a $ 90, quiere decir que hay un ingreso extra de $ 2.000 millones, lo que es una buena noticia. La mala noticia es que el país, el fisco necesita financiar $ 7.000 millones al año: $ 3.000 millones de déficit fiscal y $ 4.000 millones de la deuda. Entonces, $ 2.000 millones extras frente a $ 7.000 millones significa un alivio y solo quiere decir que vamos a necesitar $ 2.000 millones menos para cuadrar las finanzas del Estado”, apunta.

Por primera vez desde 2014, sube el precio del barril de petróleo WTI por encima de 90 dólares en el mercado internacional. Fotografía de archivo. Foto: EFE

Coincide con Acosta Burneo en que, la vez anterior que se vio un incremento en el precio, el Ecuador no tenía tanto déficit.

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“Hay que hacer una diferencia: la vez anterior, cuando superó los $ 100, estaba el presidente (Rafael) Correa (...), que creyó que iba a durar esta bonanza muchos años y con este dinero se metió en proyectos faraónicos que costaron una fortuna y no sirvieron para nada. Lo diferente es que el presidente (Guillermo Lasso) es un hombre sensato y no se ilusiona con este dinero extra, y se da cuenta de que la situación pésima del país se convierte en mala, es decir, mejora un poquito nada más”, explica.

Santos añade que “la deuda del país está sobre los $ 70.000 millones; cuando hubo el aumento de precios anterior, la deuda no pasaba de $ 7.000 millones, asimismo, el presupuesto era $ 4.000 millones; hoy es cerca de $ 40.000 (...). Todo ingreso extra ni siquiera cubre el déficit y el pago de la deuda”.

No obstante, subraya que la ciudadanía sí puede llegar a percibir un beneficio tangible de esta bonanza, y es que sigan congelados los precios de los combustibles (extra, diésel y gas) y el dinero extra sirva para cubrir el subsidio.

Fausto Ortiz, exministro de Finanzas, menciona también que el Gobierno sí podría decidir sobre este ingreso; que sí debe llamarse extra, por no estar presupuestado, pero que en principio “lo que hace es sustituir la necesidad de financiamiento”.

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“El Gobierno puede decir: ‘Bueno, de ese ingreso extra quiero destinar tantos cientos de millones de dólares para atender ciertas actividades’, como las carreteras dañadas, hospitales, escuelas, cosas de este tipo”, refiere Ortiz, y explica que hasta podría decidir que sea todo el monto, pero considera que es algo complicado debido a la situación del país.

“Si vemos el riesgo país, está arriba de 700 puntos; eso quiere decir que la deuda nueva podría ser del 10 %. Entonces, el Gobierno dirá: ‘Para tomar una deuda de solo el 10 %, mejor utilizo mis mismos recursos del petróleo, una parte para financiar y otra para alguna obra’”.

En una situación como la actual, cuando la pandemia de COVID-19 ha complicado aún más el panorama, Ortiz menciona que sería una muestra de poca sensibilidad que el Gobierno no utilice parte de esta bonanza para atender ciertos temas urgentes, más que nada de la parte social.

No obstante, explica que este ingreso adicional también puede llegar a ser usado por Petroecuador EP para pagar ciertas deudas o hacer inversiones.

Por otro lado, Acosta Burneo explica que, en el caso de que el precio baje, el Gobierno tendrá que “buscar más financiamiento, uno de los retos más grandes que tiene”.

Recuerda que el titular de la cartera de Finanzas, Simón Cueva, ya mencionó las intenciones de regresar al mercado de capitales este año, a lo que quizá no tenga que recurrir por el dinero adicional recibido por el petróleo, y ya se lo haría el próximo año.

“Si el precio baja, el país tendrá que pensar en entrar al mercado de capitales y buscar un apoyo en el Fondo Monetario Internacional para extender el programa, no tanto para financimiento, porque ya llegamos al tope, pero sí para conseguir apoyo de organismos multilaterales”. (I)