A finales de febrero está previsto que concluyan los trabajos de mantenimiento en las tres unidades de la central Marcel Laniado de Wind, que cuenta con 213 megavatios (MW) de potencia instalada y está ubicada en El Empalme, Guayas.
Esta hidroeléctrica es parte del Complejo Multipropósito Jaime Roldós Aguilera, que se destaca por contar con el embalse más grande del país, Daule Peripa tiene 6.000 hectómetros cúbicos (alrededor de 3 millones de piscinas olímpicas), que si se compara con Mazar del Complejo Hidroeléctrico Paute Integral, tiene quince veces más de agua, pero en Paute se genera más energía.
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Los trabajos de mantenimiento programado, que no se habían realizado desde el 2022, en las tres unidades empezaron este mes. Según el gerente de la unidad de negocio Hidronación de la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec), Pablo Espinoza, se está dando mantenimiento a las válvulas mariposa de las tres turbinas, razón por la cual las compuertas de carga están cerradas y por ello se encuentran sin agua, pero sigue aguas abajo hacia el río Daule.
En la casa de máquinas, donde se encuentran las tres unidades, cada una con una capacidad de 71 MW, generalmente, hay demasiado ruido cuando se genera la energía, ahora no es como el frecuente, predomina el sonido de ventiladores y de los trabajos propios de mantenimiento.
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En las unidades uno y tres se reemplaza el sello en las válvulas mariposa. Se trata de componentes que permiten un control seguro del paso del agua hacia las turbinas, cuando las unidades están detenidas. “La válvula mariposa permite el ingreso del agua a las turbinas que posteriormente genera energía eléctrica”, detalla.
Mientras, en la unidad dos realizan una mayor intervención, que incluye desmontaje, inspección y mantenimiento de sus componentes hidráulicos.
Espinoza indica que la “robustez” del sistema eléctrico ecuatoriano les ha permitido salir a mantenimiento y parar la central. “El 2022 se paró la central, se realizó el cambio de dos de las turbinas y desde el 2022 no se lo ha podido hacer debido a la importancia de la hidroeléctrica en la zona. Sin embargo, por la robustez del sistema eléctrico ecuatoriano, gracias a la gestión que está realizando, se ha podido parar la central para poder dar este mantenimiento”, explica.
La ministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano, a finales de enero ya había anticipado que saldría a mantenimiento esta central.
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Espinoza comenta que esta hidroeléctrica es importante para sostener los voltajes en estas zonas del país, sur de Manabí, norte de Guayas y Los Ríos.
Debido a las labores de mantenimiento programado que se ejecutan en la central, la carga operativa en la sala de control se redujo.
Usos consuntivos del embalse Daule Peripa
La hidroeléctrica opera con el agua del embalse Daule Peripa, que -de acuerdo con Espinoza- se extiende hasta 72 kilómetros aguas arriba. Es importante porque previene inundaciones en la época lluviosa y en la época seca garantiza la provisión de agua para riego y potable a los cantones de Guayas, Manabí, Los Ríos y Santa Elena.
También dotan agua de riego para Los Ríos por medio del trasvase Daubín y para Santa Elena por el trasvase Chongón-Santa Elena, por lo que alrededor de 8 millones de personas se benefician de ese embalse.
“En temas de recursos hídricos es el más importante y el más grande del país y uno de los más grandes de Sudamérica”, sostiene.
Asimismo, en la época seca se dota de agua a la presa La Esperanza, en Manabí.
La importancia de este embalse también radica en que ayuda en el control de la salinidad de los ríos Guayas y Daule.
“En Guayaquil es importante porque el caudal ecológico que nosotros enviamos al río Daule controla la intrusión de salinidad. Cuando sube la marea, el agua salada tiende a irse hacia estación La Toma, donde Guayaquil toma para la potabilización del agua”, explica.
El nivel actual del embalse es 74,75 metros sobre el nivel del mar (m s. n. m.) y que es adecuado para la época, debido a que el máximo de operación es 85 metros, por lo que el volumen de almacenamiento es importante para continuar almacenando todo lo que llueve en este invierno, que ya empezó.
La central empezó a operar en 1999, en tanto que el funcionamiento del embalse se inició en 1988. (I)