Nelson Baldeón, consultor geopolítico energético y con una especialización en administración, ciencia y alta tecnología en el MIT (Massachussets Institute of Technology), considera viable que Petroecuador pueda adoptar un modelo parecido al de la petrolera colombiana Ecopetrol, rompiendo con “un círculo de corrupción y politización, para ir hacia un buen gobierno corporativo”. En estos días, el presidente Guillermo Lasso ha dicho que firmará un convenio de cooperación con Colombia con el objetivo de “transferir conocimiento” desde Ecopetrol a Petroecuador. Baldeón refiere cómo Ecopetrol se convirtió en una de las 40 empresas más grandes a nivel mundial.

¿Qué se requiere para que una empresa como Petroecuador supere los problemas y transite a un modelo más eficiente, tecnológico y de transparencia?

Se necesita una decisión política para el cambio. Esta decisión, sin duda, debe respaldarse en un plan estratégico que fije la visión y misión de la empresa con base en los objetivos de nación. Al gobierno del presidente Guillermo Lasso y a su ministro de Energía les corresponderá asumir este reto y romper el círculo de corrupción, politización y empezar a funcionar bajo normas de un buen gobierno corporativo. Esto empieza por aplicar procesos de compras (procurement) y cumplimiento (compliance) eficientes y transparentes, con autonomía financiera, con balances financieros auditables, para que el fisco y los contribuyentes no tengan que financiar operaciones ineficientes. Es importante generar sus propios ingresos y utilidades que sirvan para la expansión de su operación y que genere una rentabilidad que pueda ser distribuida al país.

En el sector petrolero se habla de la posibilidad de que Petroecuador copie el modelo de gestión y administración de Ecopetrol de Colombia, ¿usted lo ve viable?

Publicidad

Muy viable, pero es necesario delinear un plan estratégico de transformación de la empresa. Petroecuador no tiene balances reales, no se conoce cuál es el estado de su infraestructura y está en medio de un proceso de fusión con Petroamazonas que no sabemos aún cómo va a terminar. Todo esto en medio de un declive de la producción petrolera…

En este contexto, ¿qué tipo de conocimiento podría compartirnos Ecopetrol?

La petrolera colombiana ahora cuenta con una solvencia financiera y con planes de crecimiento a largo plazo, pero todo fue resultado de una gran estrategia, de decisiones inteligentes y planificadas por la Junta Directiva que ha ido imprimiendo un cambio cultural y organizacional. Estrategia, gente y disciplina, esas fueron las claves. Además existen acciones encadenadas que podrían compartirnos como la técnica, defensa de la ética, el manejo de las finanzas, la liquidez y los mercados, el abastecimiento de servicios petroleros, la comercialización, la relación con las comunidades, la defensa judicial.

¿Desde cuándo y cómo se transformó Ecopetrol?

En 2003 el Gobierno colombiano reestructuró la Empresa Colombiana de Petróleos con el objetivo de internacionalizarla y hacerla más competitiva. Con la expedición del Decreto 1760 del 26 de junio de 2003 modificó la estructura y la convirtió en Ecopetrol S. A., una sociedad pública por acciones, ciento por ciento estatal, vinculada al Ministerio de Minas. Con la transformación, Ecopetrol se liberó de las funciones de Estado como administrador del recurso petrolero. A partir de 2003, Ecopetrol S. A. inició una era en la que, con mayor autonomía, ha acelerado sus actividades de exploración, su capacidad de obtener resultados con visión empresarial y comercial y el interés por mejorar su competitividad. Actualmente, Ecopetrol S. A. es la empresa más grande en Colombia. Pertenece al grupo de las 40 petroleras más grandes del mundo y es una de las cuatro principales de Latinoamérica.

Cuáles son los datos que reflejan que hubo una mejora en Ecopetrol, a partir de este nuevo modelo?

Pese a que en 2020 las utilidades de Ecopetrol cayeron el 87%, debido al impacto del COVID-19 y la guerra de precios del petróleo, se ubicó entre las pocas empresas de la industria petrolera mundial que presentó utilidades para ese año. Su presidente Felipe Bayón dijo que, gracias al plan aplicado en respuesta a la crisis, se aseguró la continuidad operativa. Gracias a su estructura de Gobierno corporativo tomó decisiones sobre costos, priorización de inversiones, maximización de ingresos y oportuno financiamiento, permitiendo aprovechar la recuperación de oferta y demanda de crudo a nivel mundial en la segunda mitad del año.

Hace poco, el ministro René Ortiz pidió empezar la transformación de la empresa a una por acciones, pero se le indicó que era inconstitucional. ¿Cuál sería la vía legal para lograrlo, entonces?

Proponer el diseño de la nueva empresa, reformar la Ley Orgánica de Empresas Públicas a través de la Asamblea, lo cual obligaría a derogar o reformar el Decreto Ejecutivo 315 del 6 de abril de 2010, ya que de acuerdo con la Constitución, los recursos naturales no renovables son propiedad del Estado, pero quien administre podría ser un privado. Considero que Petroecuador podría tranquilamente entrar en Bolsa mientras no pierda su mayoría estatal. No es inconstitucional. La Constitución establece que el Estado deberá retener más del 50% de los beneficios de los sectores estratégicos. Tal como lo hizo Ecopetrol en Colombia, se debe desmitificar la palabra “privatización”, creo que esta “alianza público-privada” es un ideal modelo en un mundo globalizado para empresas tan estratégicas como lo es Petroecuador.