Tras el último acuerdo a nivel de equipo técnico que logró Ecuador la semana pasada con el Fondo Monetario Internacional (FMI), se espera que el país reciba unos $ 1.000 millones de financiamiento en junio de este año. Este será el penúltimo desembolso proveniente del FMI, pues el último está previsto para diciembre del 2022 ($ 700 millones).

Los mayores recursos petroleros, la mayor tributación y un ajuste fiscal y los recursos de multilaterales hacen que al menos en 2022 Ecuador esté cubierto financieramente hablando. Sin embargo, para 2023 Ecuador ya deberá “valerse por sí mismo”.

Esto significa, por un lado, mantener la senda del ajuste fiscal, que ya genera algunos frutos; y, por otro, lograr que bajen el indicador del riesgo país, para acceder a mercados internacionales. Así lo ven algunos analistas, tras el reciente anuncio de un acuerdo.

Una visión positiva del país la tiene la banca de inversión Barclays, que realiza análisis macroeconómicos de la región. Barclays dice que Ecuador tiene un entorno macroeconómico favorable que sigue facilitando el proceso de consolidación fiscal, así como la acumulación de reservas, que supera los objetivos del FMI. Por ello, piensa que Ecuador será una excepción entre sus pares, registrando un superávit fiscal (sector público no financiero, que incluye, a más del Gobierno central, a empresas públicas). La banca de inversión internacional dijo que los resultados fiscales y desembolsos multilaterales planificados a partir del acuerdo con el FMI sugieren que el país no debería necesitar depender del mercado de bonos para cubrir su necesidad de financiamiento, al menos durante 2022, y que una rápida reducción de la deuda en los próximos años podría ser posible, dice Barclays.

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La mejora en el déficit fiscal es el resultado, entre otros temas, de mayores ingresos petroleros; además, las autoridades se han mantenido comprometidas con la austeridad, generando gastos del 1,2 % del PIB, por debajo de los niveles previos a la pandemia. Este ajuste se ha visto reforzado por la recuperación de la recaudación de impuestos tras la reapertura de la economía, dice Barclays. Además, destacó que la reforma tributaria aprobada el año pasado ha sustentado un aumento de la recaudación de impuestos de más del 30 % en los primeros cuatro meses del año.

Si bien el regreso a los mercados sigue siendo un objetivo de las autoridades, no parecen estar muy apurados para hacerlo, dice Barclays.

El acuerdo con el FMI desbloqueará $ 1.000 millones después de la aprobación del directorio ejecutivo y, en total, el país debería recibir $ 4.200 millones en financiamiento multilateral este año. El Gobierno parece estar sobrefinanciado para el año y probablemente acumular efectivo o tener algo de espacio para pagar atrasos y reducir el stock de deuda interna.

Jaime Carrera, secretario ejecutivo del Observatorio de la Política Fiscal, explicó que el acuerdo para la cuarta y quinta revisiones del FMI, representa el cumplimiento del proceso. Pero, además, este acuerdo finalizaría en este año, y “Ecuador tendrá que valerse por sí solo desde el 2023″.

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Tras la firma del acuerdo técnico, aún es necesario esperar que también los otros multilaterales cumplan con los desembolsos de alrededor de $ 4.200 millones, y que lo propio lo haga el FMI ($ 1.700 millones).

Sin embargo, advierte que para los próximos años 2023 y 2024 el nivel de déficit del Gobierno central va a seguir siendo importante (entre $ 2.500 y $ 3.000 millones). Carrera consideró que el Ecuador va a necesitar a futuro consolidar la sostenibilidad fiscal y la economía va a necesitar que la sociedad asuma como suya esta necesidad. Ratificó que los precios altos del crudo no son algo que se pueda mantener en el tiempo.

Entre tanto, al ser consultado sobre el potencial regreso a los mercados internacionales por parte de Ecuador, explicó que no se puede regresar mientras el riesgo país esté en los niveles actuales. Para Carrera, ese índice debería colocarse en unos 300 puntos aproximadamente para poder emitir deuda. “La situación fiscal sigue siendo frágil”.

Efectivamente, los niveles de riesgo país siguen altos, según los últimos datos del BCE. Por ejemplo, en el último mes, el 26 de abril se registró una subida hasta los 836 puntos. Para este 13 de mayo, el indicador se colocó en 800 puntos.

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Evolución de la deuda

Barclays espera que la deuda-PIB continúe bajando. El año pasado disminuyó al 63,6 % y podría caer al 60 % este año. Manteniendo la trayectoria, la deuda podría caer por debajo del 55 % del PIB en 2023, es decir, por debajo de los niveles previos a la pandemia.

Esta mejora en las condiciones fundamentales podría respaldar una subida de calificación, al menos de Moody’s, que mantiene una calificación CCC para Ecuador. Para Barclays, el principal desafío sigue siendo atraer inversiones al sector petrolero y minero, lo cual es importante para hacer crecer y tratar de responder a las demandas sociales.

De acuerdo con el análisis de Barclays, la sustitución de la ministra de Gobierno Alexandra Vela por el ministro Francisco Jiménez ha reducido las posibilidades de una “muerte cruzada”. “Vela era un actor intransigente dentro del Gabinete y el principal partidario de esta idea, mientras que Jiménez ha adoptado un enfoque más conciliador”, dijo.