La producción petrolera empieza a recuperarse en Ecuador tras superar los problemas de suspensión del bombeo de los tres principales ductos debido a la erosión regresiva del río Coca y sus afluentes (Quijos y Piedra Fina), en el sector del Reventador, que se dio a fines del 2021. Desde el 8 de diciembre, el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), y desde el 10 de diciembre el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) de Petroecuador suspendieron actividades. OCP retomó el bombeo el 31 de diciembre de 2021 y el SOTE, el 1 de enero de 2022.

La producción de Petroecuador este 2 de enero había subido a 111.604 barriles. Cifra que representa un poco menos del doble de lo que estaba produciendo el 1 de enero y que eran 57.133 barriles diarios. Sin embargo, representa apenas el 29,40 % del objetivo de producción, que son 379.630 barriles diarios. La Agencia de Regulación y Control de Energía aún no dispone de datos de la producción en las privadas.

Petroecuador informó que desde que se retomó el bombeo se han transportado alrededor de 662.000 barriles de crudo Oriente (gran parte del volumen que estaba almacenado) y se ha distribuido petróleo a las refinerías de Esmeraldas y La Libertad para que reanuden sus actividades, de manera paulatina, así como al Terminal Balao para continuar con las exportaciones petroleras. Petroecuador informó que el incremento de la producción será paulatino y que entre hoy y mañana deberá subir en un mayor porcentaje, porque ya están algunos pozos operando.

Entre tanto el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), en manos privadas, también ya está incrementando su volumen de transportación de crudo de empresas privadas y del propio Petroecuador. La empresa explicó hace pocos minutos que al momento está transportando 150.000 barriles en promedio (es decir, regresaron al promedio habitual), sin embargo, calcula que en las próximas horas se incrementará el volumen de transporte con la finalidad de vaciar los tanques de Sucumbíos y tener la mayor capacidad posible de recepción en Terminal Amazonas. OCP Ecuador inició con la recepción de crudo en Lago Agrio a partir del 1 de enero y se preparan para la exportación de un cargamento de crudo Napo a través de su Terminal Marítima en Esmeraldas, este 3 de enero.

Publicidad

A las 21:00 del 1 de enero de 2022 se reanudaron las actividades de bombeo de productos limpios y gas licuado de petróleo, GLP, a través del Poliducto Shushufindi–Quito, una vez que concluyeron los trabajos constructivos de la quinta variante de esta infraestructura, en el sector de San Luis, provincia de Napo.

La variante del poliducto tiene una extensión de 2,7 km, ubicada en las faldas del volcán Reventador y permite alejarse más de 400 metros de la zona de erosión lateral del río Quijos, que se aceleró en las últimas semanas en la zona del afluente Piedra Fina.

El poliducto Shushufindi-Quito transporta alrededor de 9.600 barriles de GLP por día y gasolina base, desde Shushufindi, en la provincia de Sucumbíos, hasta los terminales Oyambaro y Beaterio en Pichincha.

Durante la fase final de construcción de la variante, más de 200 técnicos de EP Petroecuador y del Cuerpo de Ingenieros del Ejército ejecutaron trabajos de alta complejidad bajo estándares internacionales para realizar la construcción de la tubería de 6 pulgadas de diámetro (similar al diseño mecánico original), en el tramo afectado por el fenómeno de erosión regresiva y lateral.

Pese a la declaración de fuerza mayor decretada que conllevó cierre de pozos, la producción petrolera de Petroecuador a final del 2021 terminó en 377.088 barriles diarios, que es un 94,17 % de la meta prevista que eran 400.349 barriles diarios. (I)