Gremios financieros reaccionaron al llamado que hiciera el presidente de la República, Guillermo Lasso, para que tanto bancos como cooperativas bajen tasas y extiendan plazos en el otorgamiento de créditos. Aún se encuentran analizando la propuesta, pero de primera mano han dicho que están dispuestos a conversar y buscar soluciones técnicas.

Es que el presidente Lasso convocó el miércoles a bancos y cooperativas a atender el llamado que les hacía en el sentido de bajar las tasas de interés y extender los plazos de microcréditos y de consumo. “Es el momento en que las élites demuestren que están para ponerse al servicio del país y no para poner al país al servicio de ellas”, había dicho en una comunicación pública. El presidente también había comentado que desde que él ganó las elecciones, el riesgo país se ha reducido a casi la mitad. Pero para Lasso es importante que estos efectos beneficiosos se sientan en la calle, “en los bolsillos de quienes más ayuda requieren. Deben servir a caseras como las que visité hoy en el mercado Iñaquito, cuyo esfuerzo diario todos debemos apoyar”. Justamente en ese tradicional mercado quiteño varias mujeres que ahí laboran le insistieron en la necesidad de mejorar las condiciones de los créditos.

Efectivamente, antes de las elecciones de segunda vuelta el riesgo país estaba en 1.169 puntos. Al 2 de junio se encontraba en 716 puntos.

Sobre el tema, Édgar Peñaherrera, gerente de la Red de Integración Ecuatoriana de Cooperativas de Ahorro y Crédito (Icored), explicó que al momento en el país hay una fuerte presión para bajar las tasas y que desde su sector están muy dispuestos a conversar sobre el tema. Explicó que han enviado una carta al presidente Lasso para reunirse y buscar las soluciones técnicas que faciliten este objetivo

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Explicó que para las cooperativas, el problema se concentra en las altas tasas pasivas que pagan a sus socios. Esto les dificulta, a su vez, bajar tasas activas. Sin embargo, dice que una vía sería buscar financiamiento más barato desde el sector público, a fin de poder bajar las tasas. En cuanto a los plazos, también comentó que todo depende del plazo de los depósitos, pues si hay un gran volumen de depósitos a la vista, es complicado dar créditos a mayores plazos.

En resumen, una primera propuesta del sector cooperativo sería que el Gobierno genere políticas de tasa pasiva y que facilite la captación de recursos a bajas tasas. Explicó que se debe hacer un trabajo conjunto que genere compromisos de parte y parte.

Entre tanto, Patricio Chanabá, director ejecutivo de Asomif (Asociación de Instituciones de Microfinanzas), dijo que al momento el sector financiero se mantiene atento y pendiente de los requerimientos que ha hecho el Gobierno para trabajar junto con este y buscar las soluciones. “Es un tema técnico, que no es fácil de explicar a la población, pero estamos de acuerdo con el señor presidente en sentarnos a ver las posibilidades”, dijo.

Para Chanabá es importante que se conozca que en las últimas reformas al Código Monetario se estableció un nuevo y más técnico sistema de tasas de interés. Actualmente el BCE está desarrollando las metodologías de aplicación. En este sentido, dijo que le parece conveniente que tras aplicar este nuevo sistema se puedan ver resultados. En todo caso, adelantó que al sector de microcrédito se le complica bajar tasas debido a la alta carga operativa. En este sentido dijo que es muy importante, antes que las tasas, garantizar el acceso al crédito a estos sectores. Expresó, por ejemplo, que si no tienen acceso al microcrédito, los más pequeños se ven obligados a acudir al chulco con tasas de 120%.

Entre tanto, Marcos López, delegado del presidente Guillermo Lasso en la Junta de Política de Regulación Monetaria y Financiera, consideró que con estas declaraciones el presidente está expresando su voluntad política de que haya mejores condiciones de crédito para la gente. Explicó que si bien en el país hay una tasa máxima establecida, las entidades financieras, de bancos y cooperativas podrían bajarlas. Obviamente, estas decisiones deben ser generalizadas y no solo para ciertos sectores. Aseguró que se está haciendo un pedido para que tomen una decisión de manera voluntaria. Ahora, dijo, están expectantes a cuál será la respuesta del sector financiero.

Ayer, este Diario buscó contactar a Asobanca (Asociación de Bancos Privados) para recoger su postura, pero no obtuvo respuesta.