El costo del subsidio de las gasolinas extra, ecopaís y el diésel se incrementará en $ 350 millones, lo que significa que el subsidio total de combustibles (incluido el gas de uso doméstico) llegará al menos a $ 3.350 millones en el año. Esto, después de que el Gobierno accediera a ampliar el subsidio a las gasolinas extra y ecopaís y al diésel en 5 centavos más, que sumados a los 10 centavos que ya se habían concedido el 28 de junio son 15 centavos en total.

La ampliación del subsidio fue uno de los puntos que constan en el acta de paz firmada por el Gobierno y tres organizaciones indígenas (Conaie, Feine y Fenocin), que sirvió para pacificar al país y que ahora ingresen a un proceso de diálogos, a través de mesas técnicas, para una posible focalización (entregar subsidio solo a quienes lo necesitan verdaderamente) del precio.

Así, apenas se firme en Carondelet el respectivo decreto ejecutivo, los precios deberán ser cambiados nuevamente. La gasolina regular extra y ecopaís costarán $ 2,40 y el diésel $ 1,75. Hasta el 27 de junio el costo del galón estaba congelado en $ 2,55 para la gasolina regular y $ 1,90 para el diésel. Sin embargo, el 28 de junio, través del Decreto 462, se bajaron 10 centavos y los precios de estos combustibles se colocaron en $ 2,45 y $ 1,80, respectivamente.

El hecho de ampliar el subsidio a los combustibles, como lo han pedido las organizaciones indígenas, es que este tipo de subsidios benefician de mayor forma a quienes más recursos tienen.

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Sobre el tema, Oswaldo Erazo, director ejecutivo de la Cámara de Distribuidores de Derivados de Petróleo (Camddepe), comentó que apenas se expida el decreto, las distribuidoras cambiarán nuevamente el precio. Sobre la medida en sí dijo que lastimosamente este tipo de acciones permiten que se siga manteniendo un subsidio universal que no es eficiente ni cumple con los objetivos supuestamente trazados de apoyar a los más vulnerables, sin embargo, indicó que en honor a la paz y la normalidad se ha debido firmar.

Por su parte, Alberto Acosta Burneo, editor de Análisis Semanal lamentó que los subsidios este año le lleguen a costar al país unos $ 3.345 millones, mientras que a salud se dedican unos $ 2.600 millones y a la educación unos $ 3.400 millones. “Somos un país que valora más alimentar a los vehículos que la educación y a la salud, así no hay futuro“, argumentó.

En todo caso, el acuerdo también indica que en mesas técnicas se discutirá sobre la focalización. Esta opción, han comentado varios expertos, sería una salida más técnica para tratar el tema de los combustibles.

En este sentido, el Colegio de Economistas de Pichincha considera que el país debe ir hacia la focalización del subsidio tanto de gasolinas regulares como del diésel.

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Ellos han avanzado en su análisis en una suerte de identificación de los sectores que serían los beneficiarios de precios como los que propone la Conaie:

Diésel a $ 1,50

  • Vehículos urbanos, interparroquiales e intercantonales de transporte de pasajeros.
  • Camionetas de una sola cabina y furgones pequeños (hasta 4.100 c. c.) registrados para la comercialización de productos agrícolas.
  • Transporte empleado por unidades registradas de la economía popular y solidaria.
  • Combustible empleado para maquinaria agrícola de sectores campesinos.
  • Combustible para pequeños pescadores.

Gasolina a $ 2,10

  • Vehículos urbanos, interparroquiales e intercantonales de transporte de pasajeros.
  • Camionetas de una sola cabina y furgones pequeños (hasta 4.100 c. c.) registrados para la comercialización de productos agrícolas.
  • Transporte empleado por unidades registradas de la economía popular y solidaria.
  • Combustible empleado para maquinaria agrícola.
  • Combustible para pequeños pescadores.

Para García, estos subsidios focalizados se podrían aplicar a través de una tarjeta magnética o utilizando la tecnología.

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Oswaldo Erazo, director ejecutivo de la Cámara de Distribuidores de Derivados de Petróleo (Camddepe), coincide en que se entregue una tarjeta magnética. Considera que no se puede, desde las estaciones, entregar precios distintos a unos u otros consumidores en un mismo producto. Uno de los problemas es que se pueden generar temas de corrupción. Recuerda que en un momento se quiso dar paso a una focalización a los taxistas, pero el planteamiento, en ese momento, era que el Gobierno les iba a entregar contra factura el subsidio a las gasolineras. Esto no les parece apropiado, sobre todo porque si el Estado se demora en la entrega del subsidio, ellos se quedan sin liquidez y afecta su operación.

Camilo Jarrín, presidente de la Cámara de Transporte Pesado de Pichincha, hace votos para que se potencie la capacidad refinadora del país y que los transportistas puedan comprar el combustible al costo de producción y así no le costaría más al fisco, ni sería un precio tan alto para su sector.

Entre tanto, para este 1 de julio estaba previsto que entrara a funcionar un plan piloto para mejorar la calidad de la gasolina que consume el Ecuador, pero con precios más altos y acordes con el mercado internacional. De la posición que se ha evidenciado desde el sector indígena, no están de acuerdo con este plan, pues piensan que al final quedará en existencia este combustible mejorado y las gasolinas que están congeladas desaparecerían.

Al momento no se conoce cuál será el destino del nuevo plan, al que ya se habían sumado al menos 87 estaciones. (I)