Mónica es ama de casa y tiene dos hijos. Ella no desea ir a sufragar en los comicios generales del 7 de febrero de 2021, por temor a contagiarse de COVID-19, pero también piensa en el pago de la multa.

“La salud de mis hijos es más importante que un voto”, enfatiza la guayaquileña.

En los comicios generales del 2017 hubo el 18,37 % de ausentismo a nivel nacional y de acuerdo con Fausto Camacho, exvocal del Consejo Nacional Electoral (CNE), podría aumentar desde el lado de personas con voto facultativo frente a quienes están en la capacidad de pagar la multa.

“Creo que aumentará un poco en las personas con mayor vulnerabilidad, por el tema de salud. La gran mayoría de ellas tienen la condición de voto facultativo, los mayores de 65 años y personas con discapacidad”, expresa Camacho.

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Agrega: “Esos dos segmentos lo más probable es que en uso de su propio derecho dejen de asistir a votar. Habrá otro porcentaje que siendo parte del voto obligatorio van a abstenerse de ir a votar y será mucho menor. Los únicos que harán eso son quienes tienen los recursos para pagar la multa por no votar y la motivación de ellos será precautelar su salud”, explica el exvocal.

Sin embargo, Camacho menciona que esta es una visión actual, pero los escenarios pueden cambiar en cinco meses. Cree que las normas de bioseguridad podrían ser distintas y las personas recuperarían la confianza para salir.

En tanto que Medardo Oleas, expresidente del extinto Tribunal Supremo Electoral, considera que el ausentismo bajará porque el padrón activo y pasivo permitirán porcentajes reales.

“(Antes) el padrón no era el adecuado, no era correcto, ahora que vamos a tener dos padrones, uno activo y pasivo, el nivel de ausentismo va a bajar sustancialmente porque en el Ecuador, por el voto obligatorio, sí comparecen a votar los ciudadanos.

Teníamos un padrón donde había muchos fallecidos, mucha gente que salió del país y no se desempadronó y volvió a empadronarse afuera, entonces esos problemas son los que nos dan el 18 % de ausentismo, entonces siempre ha habido ese cruce”, dice.

Oleas no cree que la pandemia sea un motivo para no sufragar. Piensa que habría quienes no lo hagan por rechazo a los casos de corrupción y a ciertos políticos.

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Sin embargo, hace un llamado a ejercer el voto. “Si todas estas personas que por la corrupción se alejan de la democracia cometen un error, un ciudadano responsable debería acudir a votar”, expresa.

En tanto, el presupuesto designado para los comicios generales de febrero del 2021 sigue generando debates entre las autoridades.

El consejero electoral Luis Verdesoto consideró ayer que el presupuesto aprobado por el ente electoral “es inexacto y sobrevalorado”.

Lo señaló en su cuenta de Twitter tras la invitación que hizo el Ministerio de Finanzas al organismo electoral para conformar una mesa técnica que permita analizar el presupuesto solicitado que asciende a $114,3 millones.

Finanzas indicó que ese monto es mayor en 14,7 % al usado en 2017 ($99,6 millones) y 56 % más alto al utilizado en 2019 ($73,5 millones).

“He revisado y me he asombrado que el presupuesto inicial de $145 millones contemplados en el mes de marzo de este año no se reduce de manera significativa en comparación con el presentado para aprobación.

Apenas se ha rebajado en el 20 % del planteado inicialmente. Se lo ubica en $114 millones a las cuales se les adicionan las cuentas pendientes y el Fondo de Promoción Electoral...”, sostuvo.

En tanto, sobre el pedido de Finanzas de instalar una mesa técnica de trabajo conjunto para analizar el presupuesto electoral, la presidenta del CNE, Diana Atamaint, no se ha pronunciado.

El ministerio indicó que la mesa técnica permitiría garantizar que el proceso electoral se cumpla con normalidad y dentro de las disposiciones legales vigentes bajo una realidad económica que obliga a optimizar los recursos estatales. (I)