Los casos positivos de COVID-19 en las Fuerzas Armadas ascienden a 800, mientras que siete uniformados han fallecido por este coronavirus.

Así lo indicó el ministro de Defensa, Oswaldo Jarrín, quien informó en una entrevista radial que hay 34 000 soldados en el país que están apoyando las tareas de control en medio de la pandemia. Además dijo que para aquellos que están enfermos se han determinado lugares específicos para su tratamiento.

Jarrín pidió "conciencia de la población para que ayuden a manejar esta pandemia", ya que de lo contrario la "falta de cultura" en el cumplimiento de las medidas sanitarias "puede devolvernos a situaciones críticas".

En tanto, el ministro mencionó que como parte de las actividades de control militar se ha destruido en el sector de La Hormiga una plantación de hoja de coca y un laboratorio. También que se desmanteló un grupo de minería ilegal en Sucumbíos, donde se detuvo a siete ciudadanos colombianos que tenían uniformes militares, "probablemente disidentes de las FARC, de los que cuatro poseían armamento de calibre".

Respecto de las protestas de las organizaciones sociales que se avizoran por las medidas económicas aplicadas por el gobierno nacional, Jarrín reconoció que el "descontento es normal" y hay "derecho a la resistencia siempre que sea ordenada, de debate, de propuestas, pero si estamos viviendo una situación de crisis y si hay una oposición radical de irse en contra, esas formas de manifestación no son de aporte del Estado". (I)