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Hay más ataques de orcas a las ballenas jorobadas, según estudio

Hay más ataques de orcas a las ballenas jorobadas, según estudio
Hay más ataques de orcas a las ballenas jorobadas, según estudio
Las ballenas jorobadas migran cada año de la Antártida a las aguas más cálidas en los trópicos para aparearse y tener a sus crías. En sus periplos son atacadas por las orcas. Cortesía
25 de Noviembre, 2018 - 00h00
25 Nov 2018 - 00:00

Una de cada cinco crías de ballena jorobada (Megaptera novaeangliae) muestra señales de un ataque por orcas (Orcinus orca), según un estudio reciente publicado en la revista científica  Endangered Species Research. Esto implica un aumento en los últimos años, según el análisis.

El 11,5% de las ballenas adultas y el 19,5% de las crías mostraban cicatrices de mordidas de orcas. “La cantidad de cicatrices en una ballena no parece cambiar de un año a otro, lo que sugiere que las orcas atacan principalmente a las crías durante la temporada de reproducción en los trópicos o durante su primera migración. Las cicatrices se mantienen por el resto de sus vidas”, asegura Fernando Félix, biólogo marino de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador que participó en el estudio.

Para las conclusiones se analizaron las cicatrices en más de 3.000 colas de ballenas jorobadas. “Nos dimos a la tarea de descubrir dónde, cuándo y a qué edad las ballenas jorobadas son atacadas por las orcas en el Pacífico sudoriental”, afirma Héctor Guzmán, ecólogo marino del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales.

Las orcas son consideradas superdepredadoras. Estas pueden alimentarse de más de 20 especies distintas de cetáceos y prefieren los lobos y osos marinos, los peces y las aves marinas. “Debido a que las posibilidades de observar cicatrices en ballenas jóvenes aumentaron en los últimos 20 años, creemos que los ataques pueden ser más comunes ahora, tal vez debido a la recuperación de las poblaciones reproductoras en el Pacífico sudoriental después de que se prohibió la caza de las jorobadas”, asegura el biólogo marino Juan Capella de la organización científica Whalesound en Chile.

En el estudio se analizaron fotos de ballenas recolectadas en áreas de cría tropicales y poco profundas del archipiélago de Las Perlas en Panamá, la isla Gorgona y la Bahía de Málaga en Colombia, y Salinas y Machalilla en Ecuador, además de  áreas de alimentación en aguas frías del estrecho de Magallanes en Chile y el estrecho de Gerlache en la península Antártica occidental.

Las ballenas hembras atacadas por orcas cuando eran crías, tuvieron mayor descendencia que las hembras sin cicatrices, lo que sugiere que tal vez fueron mejores para evadir a las orcas y defender a sus crías del ataque porque en el pasado habían sobrevivido a uno. “Queremos resaltar la importancia de los estudios transnacionales para comprender mejor los entornos marinos y sus habitantes, ya que deseamos recomendar políticas que funcionen tanto para la salud del océano como para los beneficiarios de su riqueza”, dice Guzmán. (I)

Hay más ataques de orcas a las ballenas jorobadas, según estudio
Ecología
2018-11-25T00:00:42-05:00
Los ejemplares más jóvenes son el principal blanco de mordeduras de las conocidas como ballenas asesinas.
El Universo

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