Desde este mes entró en vigencia el nuevo reglamento para saneamiento ambiental que regula y controla las aplicaciones aéreas y terrestres de agroquímicos en el campo.

El documento establece parámetros que se deben considerar para las fumigaciones, además de las condiciones que tendrán que cumplir las compañías y el personal que ejecuta estos trabajos.

Las empresas de sanidad vegetal que aplican agroquímicos deberán verificar que toda persona que mezcle y aplique estos productos se encuentre informada sobre el grado de toxicidad y peligrosidad, según el reglamento expedido por los ministerios del Ambiente, de Salud Pública, de Agricultura y la Dirección de Aviación Civil.

Además, las compañías fumigadoras deberán escoger las horas de menor riesgo para las aplicaciones.

Para las fumigaciones aéreas, el reglamento establece una franja de seguridad de 60 metros sin barreras vivas y 30 metros con barreras vivas respecto a áreas sensitivas como ríos, esteros y cuerpos hídricos que no estén destinados para el consumo humano.

También se fija una franja de seguridad de 200 metros en el perímetro de los cultivos aledaños a las zonas pobladas, centros educativos, centros de salud, centros recreativos al aire libre y cuerpos de agua destinados al consumo humano.

Dentro de la reglamentación se incluyó que los productores agrícolas, los municipios y las autoridades competentes gestionarán los mecanismos necesarios para la reubicación de viviendas y centros educativos que se encuentran a menos de 200 metros de distancia de las plantaciones. (I)

30 grados
Cuando se exceda esa temperatura en el interior de la plantación no se hará fumigación aérea.