Crear imágenes a base de una consigna, responder una pregunta o corregir un documento son algunas de las cosas que se pueden hacer con sistemas de inteligencia artificial. Sin embargo, investigadores están aprovechando esta tecnología para revolucionar el campo de la ciencia y la medicina en maneras que hace tan solo diez años podían parecer ciencia ficción.

Un nuevo sistema de inteligencia artificial, creado por neurocientíficos de la Universidad de Texas, apunta a decodificar datos de escáneres cerebrales y transcribirlos a texto coherente.

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A través de un chip implantado en el cerebro de un grupo de participantes, el equipo científico de Texas logró transcribir frases analizando grabaciones cerebrales de resonancias magnéticas. Estas grabaciones cerebrales registran lo que un sujeto imagina, piensa, escucha o dice.

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En el estudio, el equipo de investigación descubrió que el decodificador de inteligencia artificial puede ser entrenado para reconstruir el lenguaje continuo. El ensayo se hizo con tres participantes, a quienes se les implantó un chip y luego se les pidió que vieran películas mudas e imaginaran diálogos e historias.

El decodificador de los investigadores logró tomar su actividad cerebral para escribir frases. Un sujeto pensó: “Todavía no tengo mi licencia de conducir” y el decodificador predijo: “Ni siquiera ha comenzado a aprender a conducir todavía”.

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Según el resumen de la investigación, liderada por Alexander Huth, este decodificador genera secuencias de palabras inteligibles que recuperan el significado del habla percibida, el habla imaginada e incluso videos silenciosos, lo que demuestra que un solo decodificador se puede aplicar a una variedad de tareas.

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Por la naturaleza del estudio surgió la cuestión ética sobre la privacidad de los pensamientos, algo que los científicos también pusieron en práctica.

“Como las interfaces cerebro-computadora deben respetar la privacidad mental, probamos si la decodificación exitosa requiere la cooperación del sujeto y descubrimos que se requiere la cooperación del sujeto tanto para entrenar como para aplicar el decodificador”, mencionan los investigadores. (I)