Son muchos los proverbios que nos recuerdan lo beneficioso que es levantarse en la mañana. Sin embargo, no solo se trata de una creencia, sino de hechos. Levantarse temprano genera buenos hábitos de sueño y ayuda a mejorar el bienestar de nuestra vida.

Quizás nos hemos preguntado varias veces por qué la cama no parece dejarnos ir, y la respuesta es simple, levantarse temprano es una tarea difícil porque hemos convertido en hábito el acostarnos tarde y despertar a media mañana. Por ende, el cuerpo solo va a querer levantarse cuando siente que ha dormido lo suficiente. Con el paso del tiempo, lo hacemos un ciclo y nos acostumbramos a ello.

A continuación conoceremos algunos consejos para lograr este compromiso que deberías forjar sin sacrificar horas de sueño y por fin responder la pregunta de “¡¿Cómo me levanto temprano?!”, según especialistas de Mejor Con Salud.

Antes de dormir

La meditación a nivel global comienza a las 09:00 de Ecuador.

Escuchar música suave, meditar o leer un libro te pueden ayudar a dormir. La televisión o internet, por el contrario, te mantienen con la mente en alerta.

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Una ducha caliente también favorece. Pero no hagas nada de ejercicios o actividades que te aceleren.

¿Alarmas?

Antes de dormir, programa tu alarma para despertar. Estima lo que necesitas de descanso. Recuerda que el número de horas que debemos descansar puede variar de una persona a otra, siendo lo recomendado entre 7 a 8.

Pero los cambios deben ser graduales. Si estás acostumbrado a despertar cada mañana a las 10, no coloques la alarma al día siguiente a las 5. Hay que disminuir progresivamente.

Tu mente en blanco

Imagen: pexels

Si te acuestas pensando lo que tienes que hacer, es poco probable que tu mente se relaje para dormir. Anota lo que tengas pendiente y olvídalo de momento. Hazte saber a ti mismo que ya lo tienes anotado y lo harás luego.

Estrategias para despertar con alarmas

Coloca el teléfono o dispositivo que usas para despertar lejos de tu alcance, de modo que no puedas desactivarlo y, al sonar, te obligues a levantarte. Asimismo, usa una melodía que no sea muy bonita o agradable.

Por otra parte, hay aplicaciones que te pueden ser de utilidad, ya que te obligan a realizar una acción (como tomar una foto) para poder desactivar la alarma.

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Cuando suene...

Foto: Unsplash

Olvida los cinco minutos más para siempre. Esto puede ser difícil, pero en la medida que lo hagas, se volverá hábito. Recuerda que la meta es levantarse temprano, no despertarse temprano. Así que lo que debes hacer cuando suene la alarma es salir de la cama.

Ya te levantaste. Ahora mantente despierto. Enciende las luces, tiende la cama, descorre las cortinas y abre las ventanas.

Arma una rutina

Imagen: pexels

Esto evitará que evites pensar en volver a dormir. Si ya estás despierto y activo aprovecha el tiempo para comer o tomar algo que ponga a tu cerebro en funcionamiento; una fruta, nueces, café o té.

No tiene que ser lo mismo todos los días. Entre las opciones para contar con una rutina programada tenemos la de revisar las noticias, responder mensajes, hacer una pequeña caminata matutina, leer, llevar un diario o estudiar un idioma, algo que haga de tus mañanas un momento que anheles. (F)