En algunas ocasiones nos hemos preguntado si la inteligencia se hereda de la madre o del padre, ya que solemos asociar esta capacidad con la genética. Es por ello que diversos equipos de investigación han decidido indagar al respecto.

Hace décadas se decía que la inteligencia se heredaba de la madre, ya que el vínculo que se tiene con la progenitora nace desde el primer momento de la vida. Además, debido a que se sospechaba que las capacidades cognitivas se encontraban en el cromosoma X, en ese entonces también impusieron que los cromosomas X de la madre aportaban más información para el desarrollo de la estructuras cerebrales asociadas con el pensamiento.

El grupo de expertos de Genetic Literacy Project y más especialistas han realizado varias declaraciones al respecto, que repasaremos a continuación.

Respuestas de los expertos

El científico estadounidense Roberth Lehrke, en su publicación Sex Linkage of Intelligence, propone que gran parte del componente cognitivo del ser humano está ligado directamente con el cromosoma X. Además, afirma que las mujeres tienen el doble de probabilidades de heredar los rasgos cognitivos, pues tienen dos veces el mismo cromosoma X.

En imagen, una madre embarazada.

En el caso de los hombres, el cromosoma Y no tienen ningún aporte en la parte cognitiva. Es decir, un cromosoma Y junto con un cromosoma X “no inteligente” puede sufrir retrasos mentales. Por el contrario, junto con un cromosoma X “muy inteligente” se desarrolla el coeficiente intelectual.

En imagen, Kevin Hart protagonizando una película sobre la paternidad.

Cabe recalcar que Genetic Literacy Project aclara que la madre tiene un rol clave en el desarrollo de la inteligencia, pero no solamente por el hecho de que aporta cromosomas X, sino por el tipo de vínculo que puede desarrollar con su hijo a muchos niveles: físico, emocional, psicológico, etc.

Aspectos importantes

Si nos referimos a porcentajes, entre un 45 % y un 55 % de la inteligencia es transmitida a través de genes. Es decir, gran parte de la inteligencia (el 55 o 45 % restante) se desarrolla si las condiciones personales y familiares son las adecuadas.

Una madre con dos de sus hijos. Imagen: tomada de Pexels.

La respuesta final es que, según los investigadores, la madre es parte fundamental de la transmisión de la inteligencia de sus hijos. Sin embargo, no es lo único que tiene peso en su desarrollo cognitivo: aditivos como los valores, la autonomía, la confianza y el vínculo emocional con que el niño o niña crece aportan irreversiblemente en su vida y, por ende, a sus comportamientos y respuestas. (I)