La Universidad de las Américas (UDLA) busca formar ciudadanos íntegros, éticos y comprometidos con la sociedad, quienes además sean profesionales con habilidades sólidas, capaces de adaptarse a un mundo siempre cambiante.
En el año 2025 la transformación digital y la incorporación de la inteligencia artificial en la enseñanza, la investigación y la gestión universitaria vivieron un proceso acelerado, explica Carlos Larreátegui, canciller de esta institución. “Para la UDLA, el gran desafío no es solo adoptar estas tecnologías, sino hacerlo sin apartarnos de nuestra misión y valores”, enfatiza el educador que escaló del puesto 59 al 24 en el ranking de Merco sobre los líderes con mejor reputación del sector de la educación en Ecuador, publicado en la revista Informe Empresarial, de Diario EL UNIVERSO.
Lo que llega con el nuevo año
En este 2026, uno de los retos fundamentales de la institución consiste en profundizar el vínculo con el sector productivo. Para ello, la universidad trabaja en la renovación de sus programas académicos y carreras, para responder acertadamente a las necesidades reales del país, impulsar el desarrollo económico y generar mejores oportunidades de empleo y emprendimiento para sus estudiantes. En paralelo, busca fortalecer la investigación orientada a resolver problemas concretos de la sociedad ecuatoriana y potenciar su trabajo comunitario, especialmente en los sectores más vulnerables.
Junto con los retos llegan las oportunidades. Para Larreátegui, es momento de que el Estado ecuatoriano modernice su marco normativo con leyes pensadas para el mundo actual, en el que las universidades puedan evidenciar su capacidad transformadora. “Las normas actuales fueron concebidas en el 2010 para un mundo que ya no existe y bajo una visión estatista y controladora, que ralentiza el desarrollo del conocimiento y la educación”, afirma.
En ese camino de consolidar el rol que cumple la educación superior, la UDLA ha definido objetivos claros centrados en la excelencia y la adaptabilidad.
- Acreditación internacional: Continuar con los procesos de certificación externa para asegurar que todos sus programas cuenten con sellos de calidad global, para facilitar la movilidad y el reconocimiento de sus graduados en cualquier parte del mundo.
- Formación continua y reentrenamiento: Ampliar la oferta de actualización profesional (re-skilling) para que los alumnos logren adaptarse a un mercado laboral en constante transformación, lo que permite mitigar los riesgos de exclusión tecnológica o profesional.
“En la UDLA entendemos el liderazgo como una cultura que eleva a las personas, tanto en lo profesional como en lo humano. Trabajamos con una visión estratégica clara, pero al mismo tiempo promovemos la libertad para crear, innovar, soñar y tomar decisiones…”, asegura Carlos Larreátegui. (I)