Por Cecilia Plaza de Miranda
No es uno de los destinos que normalmente tendrías como prioridad, pero está en tu bucket list. Después de un año de planificación, decidimos embarcarnos en esta aventura, motivados por nuestra afición a los cruceros. La línea Oceanía ya nos había demostrado que es una excelente opción cuando quieres recorrer varios puntos en una sola vacación. Embarcamos en Seattle, una ciudad que solo me traía a la mente lluvia, y resultó ser un gran descubrimiento.
Si tienes poco tiempo, hay varios lugares que no debes perderte: la Aguja Espacial, inaugurada en 1962 para la Feria Mundial; el jardín y museo Chihuly, con las obras en vidrio del artista Dale Chihuly; el mercado de Pike Place, donde se puede probar un excelente clam chowder; y para los amantes del béisbol, un partido en el estadio de los Marineros de Seattle.
El aspecto más importante por considerar antes de viajar es el clima cambiante: lluvias constantes, frío y viento. Aunque algunos lo comparan con Quito, no es lo mismo; por eso es fundamental llevar ropa adecuada para protegerse del frío y la lluvia. Además, siendo un destino de actividades al aire libre, la ropa elegante queda en casa; es recomendable empacar ropa cómoda y botas o zapatos de caucho para caminatas por bosques, andar en bicicleta, remar en canoas y más.
Al día siguiente de embarcar, navegamos todo el día y disfrutamos de paisajes espectaculares al cruzar el Pasaje Interior, una ruta protegida que evita el mar abierto y permite recorrer miles de islas y fiordos llenos de vida silvestre.
Boleto a... Islandia, al menos una vez
La primera parada fue Ketchikan, donde la aventura comenzó con caminatas por bosques vírgenes después de cruzar el lago Harriet Hunt; todos los tours brindan recomendaciones sobre cómo actuar si te encuentras con osos.
En Juneau se puede acceder al glaciar Mendenhall, de 19 km de longitud y muy cerca de la ciudad, y antes de subir al crucero no puedes dejar de probar las famosas Alaskan king crab. La siguiente parada fue el glaciar Hubbard, que ofrece la vista más impresionante del viaje: el barco se acerca lo suficiente para ver pedazos de hielo flotando alrededor, con una cara turquesa de 122 metros de altura.
En Sitka, donde se filmó la película The Proposal, es posible observar gran cantidad de animales silvestres, desde salmones que regresan al lugar donde nacieron hasta águilas calvas, cuya población ha sido recuperada. También hay un santuario donde se pueden ver osos pardos y grizzlies en su hábitat natural.
Boleto a... Baviera, un cuento que se vive
Finalmente, la última parada fue Victoria, una ciudad con arquitectura victoriana impresionante, donde se pueden tomar tours para observar orcas y, en ocasiones, ballenas jorobadas. Durante nuestro tour pudimos ver ambas especies desde un barco seguro que cumple todas las normas para no perturbar a estos mamíferos en su ambiente natural.