Un equipo de investigadores afiliados a instituciones de Reino Unido y Brasil ha resuelto parcialmente el misterio de por qué algunas personas son menos resistentes de forma natural al COVID-19 que otras.

En su artículo publicado en la revista Science, el grupo describe su estudio del sistema de interferón y el papel que desempeña en la lucha contra el virus SARS-CoV-2.

A medida que se desarrolló la pandemia mundial, quedó claro que algunas personas tienen síntomas mucho más graves al contraer COVID-19 que otras. Varias personas no presentan ningún síntoma, mientras otros han llegado a fallecer a causa de este virus.

En este trabajo, los investigadores llevaron a cabo un examen exhaustivo de la expresión génica estimulada por interferones para aislar posibles enzimas involucradas en alertar al sistema inmunológico de una infección. Los interferones son proteínas de señalización que alertan al cuerpo cuando se detectan entidades invasoras como bacterias y virus.

El esfuerzo de los investigadores los llevó a observar la enzima OAS1, que reacciona a la señalización del interferón solicitando una respuesta inmune cuando se detecta el virus SARS-CoV-2.

Investigaciones anteriores han demostrado que la enzima OAS1 se adhiere a las membranas utilizando un grupo prenilo (moléculas importantes para la unión de proteínas) como parte del proceso de señalización. Investigaciones anteriores también han demostrado que esta señalización puede inhibir la replicación del virus SARS-CoV-2.

Al señalar su valor para proteger a las personas contra COVID-19, los investigadores observaron los transcriptomas (lectura de genes) de 500 pacientes de COVID-19 que habían experimentado una amplia gama de síntomas y encontraron que aquellos que no tenían OAS1 prenilado experimentaron síntomas mucho más graves.

El motivo por el que algunas personas nacen sin la enzima sigue siendo un misterio, pero el trabajo del equipo podría ayudar a generar nuevos tipos de vacunas contra COVID-19 y otros tipos de infecciones.

Intrigados por sus hallazgos, los investigadores dirigieron su atención a otro mamífero posiblemente involucrado en la pandemia: el murciélago de herradura. Descubrieron que no poseía la forma de OAS1 prenilada que protege a los humanos del virus, lo que ayuda a explicar por qué el virus es tan mortal para esa especie. El hallazgo también podría ayudar a explicar por qué los murciélagos son hospedadores tan prolíficos de una variedad de virus. (I)