Hans Kristian Gaarder era noruego y falleció hace unas semanas a los 60 años de edad. Desde hace diez años era portavoz de polémicas teorías y, en época de pandemia de coronavirus, era negacionista. Decía que la covid es una enfermedad leve como un resfriado. Justamente murió tras contagiarse con el virus SARS-CoV-2.

Minimizaba el riesgo del contagio y renegaba de las vacunas. Tanto así, que organizaba fiestas clandestinas en su casa de Gran. Además usaba redes sociales y una revista por Internet para divulgar sus teorías negacionistas, según recoge 20 Minutos.

La autopsia determinó que falleció de covid. Días antes había organizado dos fiestas masivas. Lógicamente, algunos de los asistentes, al menos una docena, también empezaron a mostrar síntomas, por lo que las autoridades solicitaron que mantengan confinamiento.

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Alrededor del mundo existen personas que niegan la existencia del coronavirus y protestan contra las medidas de confinamiento porque consideran que se trata de una estrategia geopolítica internacional para dominar a la humanidad. Por supuesto, hasta ahora, ninguno ha presentado prueba de sus teorías.

El negacionismo puede llegar a niveles tales como el puesto máximo de un Gobierno. El presidente brasileño Jair Bolsonaro ha promovido, desde el inicio de la pandemia, que la gente no use mascarilla o que no se restrinja la movilidad en un país que ocupa los primeros lugares en contagios y muertes a nivel mundial.

Otra de las personalidades que insisten en un supuesto plan mundial para controlar a la población es el cantante español Miguel Bosé. Durante algunas entrevistas ha promovido, sin pruebas, teorías conspirativas contra la pandemia. (I)