Todos nos hemos acostumbrado a que nos controlen la temperatura al entrar a un espacio cerrado o ante cualquier malestar, porque la fiebre es considerada un indicador clave de COVID-19.

Mas las profesoras del Colegio de Enfermería de la Universidad Estatal de Washington, Catherine Van Son y Deborah Eti, creen que usar un pulsooxímetro sería más útil que tomar la temperatura para detectar una infección por coronavirus en los adultos mayores. ¿Por qué?

El artículo, publicado en la revista científica Frontiers in Medicine, explica que la temperatura corporal es más baja en los adultos mayores, y una fiebre podría pasarse por alto, por estar debajo de los 38°C.

Usar ese límite como indicador de fiebre no provee un indicador suficiente de infección en adultos mayores, y puede retardar el diagnóstico y el tratamiento para el COVID-19, señalan las autoras del estudio.

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“De hecho”, dice el documento, “más del 30% de los adultos mayores con infecciones graves presentan fiebre leve o nula”.

Otros signos comunes de COVID-19 también pueden descartarse y atribuirse al envejecimiento, como fatiga, dolores corporales y pérdida del gusto o el olfato.

Además, algunos pacientes con COVID-19 no tienen dificultad para respirar ni tos, pero tienen una saturación de oxígeno por debajo del 90%. Esto se llama hipoxia asintomática o silenciosa, y puede estar asociada con resultados extremadamente malos. En ella, los pacientes están alertas y respiran con normalidad, así que no parece haber motivos para preocuparse.

La enfermedad tiene presentaciones atípicas en las personas mayores. Por ejemplo, los síntomas se presentan en cualquier momento entre el día 4 y el día 14 después del contagio, cuando puede ser muy tarde para iniciar intervenciones con buenos resultados.

Los proveedores de salud y cuidadores deben estar atentos cuando la saturación de oxígeno cae de un 3 a 5% después de actividad ligera, como caminar. El pulsooxímetro puede ayudar a detectar la hipoxemia silenciosa.

Las enfermeras recomiendan tener uno en casa. Ciertas aplicaciones permiten descargar la lectura del dispositivo al teléfono, vía bluetooth, para compartirla con el médico.

¿Puede equivocarse el pulsooxímetro? Es posible, si no se coloca bien o si se ve estorbado por esmalte de uñas, dedos fríos, anemia o por ser un aparato de baja calidad.

Por lo demás, Van Son y Eti esperan que los parámetros para la fiebre en personas mayores sean reajustados, y que la ausencia de dificultad para respirar deje de ser considerada una señal de bienestar. (I)