En los últimos días de enero, la noticia de ciencia fue que en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) en España, un equipo liderado por Mariano Barbacid eliminó en ratones el cáncer de páncreas más común, el adenocarcinoma ductal, con una terapia combinada de tres fármacos que evita la aparición de resistencias y que no tiene efectos secundarios importantes.

Esta terapia, la primera en lograr la curación completa en modelos experimentales, fue diseñada por las científicas del CNIO Vasiliki Liaki (especialista en la terapéutica molecular del cáncer de páncreas) y la oncóloga Sara Barrambana y por Carmen Guerra, coautora principal del estudio que se publicó en la revista PNAS.

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Barbacid es director del Grupo de Oncología Experimental del CNIO, y fue sido quien presentó los resultados del estudio en una rueda de prensa junto con Guerra, la presidenta de la Fundación CRIS contra el cáncer (Cancer Research & Innovation in Science), Lola Manterola, y la soprano y paciente de cáncer de páncreas, Cristina Domínguez, diagnosticada en 2015.

El adenocarcinoma ductal de páncreas -el tipo más habitual de cáncer de páncreas y el de peor pronóstico- suele diagnosticarse demasiado tarde, por lo que apenas un 5 % de los pacientes sobrevive más allá de los 5 años.

Por eso es esencial el testimonio de Domínguez, que sigue en los escenarios después de haber tenido metástasis en el hígado y en el pulmón, y de haber pasado por 40 sesiones de quimioterapia y 20 de radioterapia.

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Actualmente, no hay tratamiento más allá de la quimioterapia habitual, y así ha sido desde 1981, como explica Barbacid. La mutación que inicia el cáncer de páncreas es el oncogén KRAS, y aunque ya existen fármacos que bloquean esta acción, la eficacia es limitada porque al cabo de unos meses el tumor se vuelve resistente al tratamiento.

Sin embargo, la estrategia del grupo de Barbacid consiste en atacar tres puntos claves de los mecanismos del tumor: las proteínas KRAS, EGFR y STAT3, que actúan como motores de crecimiento del cáncer y que además causan resistencia.

“Hay dos aspectos esenciales: el tumor desaparece y no se producen resistencias; y un tercero: no hay efectos secundarios”.

Mariano Barbacid

El equipo probó la triple terapia en 18 ratones a los que se les implantó las células cancerígenas de seis pacientes y 200 días después de finalizar el tratamiento, 16 continuaban vivos, libres de enfermedad y sin sufrir efectos secundarios adversos.

Sin embargo, a pesar de los prometedores resultados de un trabajo que empezó a mostrar eficacia en 2019, Barbacid y sus colegas están buscando financiamiento y han acudido a los medios de comunicación para hacer su campaña.

“Yo calculo que en el caso de consiguiéramos la financiación necesaria, serían de dos a tres años”, dijo al espacio Espejo Público, del canal Antena 3. “Hemos podido llegar hasta donde hemos llegado gracias a la fundación CRIS contra el cáncer, que nos ha venido financiando, sobre todo en los últimos seis años, con más de tres millones de euros. Pero, desgraciadamente, para llegar a ensayos clínicos, hacen falta cantidades muy superiores (a las que) que ninguna filantropía puede llegar”, expresó.

Un estudio clínico en regla superaría los 30 millones de euros, precisó el investigador. “En este caso, no estamos hablando de un solo fármaco, estamos hablando de tres”.

Ahora aprovecha su tiempo en pantalla para invitar a cirujanos y patólogos que tengan muestras que no necesiten, a que se pongan en contacto con ellos para ir a recogerlas. “Necesitamos muestras frescas de metástasis (no de tumores)”.

A partir de ahora, deben seguir investigando para mejorar la terapia y ampliarla a otros modelos de ratón con otras alteraciones genéticas, estudiar las metástasis derivadas de estos tumores para identificar con precisión a los pacientes que podrían beneficiarse de la nueva estrategia terapéutica, y analizar en detalle su efecto en el microambiente tumoral.

Cuando se le comenta que hay que esperar a que esto entre en el presupuesto del Estado, el doctor Barbacid sonríe y revela que el profesional que les proveía muestras del hospital Virgen de la Arrixaca, de Murcia, ha llegado a su tiempo de jubilación, y con eso la colaboración ha terminado.

La fundación CRIS, por su parte, tampoco quiere esperar. Ha empezado una campaña de donación en el sitio Criscancer.org, que hasta el 2 de febrero había recaudado 389.438 euros de su objetivo inicial de 3.500.000. Se puede entrar con una aportación única (puntual) de la cantidad que el donante desee u ofrecer una suma periódica (mensual, trimestral o anual), ya sea como persona particular o como empresa.

“Si no se investiga no se avanza. Esto hay que escribirlo en piedra, porque es una verdad absoluta”, compartió Barbacid con el medio español El Economista. “Sin la Fundación CRIS hoy sería muy difícil avanzar en ciertas áreas de la oncología, como en nuestro caso”.

Entre los descubrimientos y contribuciones del doctor Mariano Barbacid Montalbán (Madrid, 1949) están:

  • Aislamiento del primer oncogén humano (HRAS), en 1982, a partir de un carcinoma de vejiga.
  • Identificación de la primera mutación asociada al cáncer.
  • Aislamiento del oncogén TRK del carcinoma de colon a principios de los 90.
  • Descubrimiento de familia de receptores TRK (tirosina quinasa del receptor) para neurotrofinas, importantes en las neurociencias y en la oncología.
  • Avances en las estrategias de fármacos dirigidas para el cáncer, con el laboratorio Bristol-Myers.
  • Redefinición del rol de las quinasas dependientes de ciclina (CDK), que antes se pensaba que eran esenciales para la división celular.
  • Liderazgo en la creación de instituciones de investigación del cáncer, al fundar y dirigir el CNIO en Madrid.
  • Sus recientes estudios terapéuticos en animales. Su laboratorio trabaja con modelos de ratones genéticamente modificados para reducir los cánceres de páncreas y de pulmón.

(I)