Cuando se recalca la necesidad de tener unos hábitos de vida saludables, siempre se hace mención a la alimentación y al ejercicio físico. Pero, por muy bien que comamos y por mucha actividad física que hagamos, la vida y el día a día se nos harán más duros si no hemos dormido lo suficiente. Dormir poco tiene graves consecuencias sobre la salud, altera las funciones del organismo y reduce la esperanza de vida, la consolidación de memoria o el estado físico de las personas.