En muchas ocasiones las palabras inteligente y listo son usadas como sinónimos, pero en realidad no lo son.

Un individuo es inteligente cuando posee un cociente intelectual (CI) por encima de la media, en especial si supera los 130 puntos de CI, siendo considerado en este caso como superdotado. Esta persona tiene gran capacidad para entender, pensar y manejar la información, resolver problemas de gran dificultad, entre otros puntos.

En todo caso, en psicología el concepto de la inteligencia abarca mucho más que este simplificado CI, ya que la inteligencia puede tomar muchas formas distintas. De esta manera se habla de diferentes inteligencias, como por ejemplo, la inteligencia emocional, la lingüística, la espacial, la lógico-matemática, la musical o la creativa.

Por el otro lado, se considera que un individuo es listo cuando gracias a su tipo de personalidad afronta con soltura situaciones cotidianas, al saber aprovechar sus conocimientos de la mejor forma posible. Son atentos, rápidos mentalmente, prácticos, astutos, perspicaces, sagaces e intuitivos. El éxito en la vida les llegará gracias a la mezcla de estos conceptos.

La consecución de objetivos es lo que marca la diferencia entre ser listo o inteligente. Así, se considera que los individuos inteligentes analizan y segmentan la información para llegar al resultado correcto, y tienen una visión más a largo plazo. En cambio los listos son más decididos y muy eficaces a la hora de realizar cualquier actividad, aunque están interesados en los resultados a corto plazo.

Pese a las diferencias entre ser listo e inteligente son varias, hay que tener en cuenta que una persona puede llegar a tener ambas condiciones. (I)

Fuentes: Psicología y mente | Médico plus | Sociedad Española de Excelencia Académica