El mal aliento o halitosis no siempre está asociado con una mala salud bucal o con el consumo de determinadas sustancias como el alcohol o el humo del tabaco, hay ocasiones en las que tiene un origen muy diferente.

La Mayo Clinic señala en una publicación que el mal aliento puede tener entre sus causas algunos alimentos, enfermedades y hábitos. Agrega además que si las técnicas simples de cuidado personal no resuelven el problema, lo ideal será consultar con un profesional de la salud para descartar que se trate de una enfermedad más grave.

En los casos en los que el mal aliento tiene su origen en enfermedades sistémicas, trastornos metabólicos, o algunos medicamentos y/o alimentos, los compuestos del mal olor se producen en diversos órganos y circulan hasta los pulmones a través de la sangre. Allí pasan a un estado gaseoso y, finalmente, se convierten en la desagradable halitosis, se explica en un artículo del sitio especializado Apoya tu salud.

No obstante, en la publicación se menciona además que hay que tener en cuenta que existe una relación entre la salud bucal y algunas enfermedades sistémicas, así como con otros trastornos médicos, siendo uno de los síntomas el mal aliento crónico. Según los datos que maneja el Instituto del Aliento, el 17% de los pacientes diagnosticados de halitosis son por causas extraorales localizadas en el aparato respiratorio, en el tubo digestivo o de origen sistémico.

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Alimentos necesarios para mejorar la salud bucal

Un profesional de la salud siempre será la persona ideal para identificar las causas de toda patología o malestar que presenta una persona, tras el correspondiente análisis.

¿Qué enfermedades pueden causar mal aliento?

Las enfermedades sistémicas graves relacionadas con la halitosis, según Apoya tu salud, son aquellas que en su fase de descompensación se asocian a trastornos metabólicos que causan el mal aliento, como son:

- Diabetes Mellitus: Cuando una diabetes no es controlada adecuadamente puede originar un olor similar al de las frutas podridas, causado por el cúmulo de cetonas en la sangre que se van liberando con la respiración.

En la publicación se resalta la importancia de tener bajo control la cetoacidosis, es decir, cuando el cuerpo utiliza las grasas en lugar del azúcar, incluso en las personas que aún no padezcan la enfermedad.

Alimentos que funcionan como detergentes para la salud oral

A esto se suma el que en algunos casos la halitosis es causada por la acumulación de bacterias en la boca que se alimentan de glucosa. Si los niveles de azúcar son altos estas crecen y liberan malos olores.

- Insuficiencia renal crónica: El 90 por ciento de los pacientes con insuficiencia renal crónica tienen síntomas bucales como la halitosis, según un estudio. En estos casos la halitosis se produce en pacientes que aún no han sido diagnosticados o que no atienden su enfermedad adecuadamente.

El olor en este caso se describe como similar al del amoníaco, orina o pescado. Esto se debe a que las personas presentan altos niveles de urea causantes de problemas en las glándulas salivales que, a su vez, provocan la halitosis.

- Enfermedades hepáticas: Trastornos del hígado como insuficiencia hepática o cirrosis también pueden ser los causantes del mal aliento, se menciona en el artículo. Esto se da cuando los gases (ácidos alifáticos y compuestos de sulfuro), que están en este órgano, son absorbidos pero no metabolizados y van junto con la sangre hasta los pulmones donde son volatilizados causando un olor desagradable similar al de las heces.

- Enfermedades congénitas del metabolismo: Una de las principales es la trimetilaminuria o síndrome del olor a pescado, que se trata de una enfermedad que se caracteriza por la incapacidad del hígado de convertir y oxidar la trimetilamina para deshacerse de ella. Su concentración produce mal aliento similar al de la insuficiencia hepática que se parece al del pescado en mal estado. (I)