Las frutas son algunos de los alimentos que brindan grandes nutrientes a nuestro cuerpo. Su consumo es recomendado por las diversas organizaciones de salud, pero ellas también deben estar acompañadas de ingestas adecuadas.

Preparaciones con estas han sido parte de la dieta diaria de las personas. En las últimas décadas se ha popularizado su uso en jugo, combinando diversas frutas para de esta manera tener más beneficios.

Los riñones y el hígado son órganos que cumplen funciones indispensables para el cuerpo, y si se descuidan pueden aparecer problemas graves. En los primeros comúnmente se presentan piedras (cálculos) que ocasionan graves dolores; en el segundo se puede causar hígado graso.

Diversos portales han señalado varias bebidas que cumplen una función purificadora y de limpieza para los órganos. Por ejemplo, para los riñones se han identificado preparaciones como:

  • Jugo de sandía con limón.
  • Jugo de zanahoria, apio y manzana.
  • Jugo de apio y pepino.
  • Jugo de remolacha y fresa.
  • Jugo de fresa y piña.

En el caso del hígado se ha señalado que estas combinaciones permitirían prevenir el hígado graso:

  • Limonada de pepino, manzana y arándanos.
  • Jugo de melón y menta.
  • Batido de remolacha y zanahoria.
  • Batido de banano con cúrcuma.

La nutricionista Isabela Dassum señaló que la fruta siempre traerá un beneficio, pero se debe tener un consumo moderado.

“Se habla de hígado y riñones porque justamente esos son los órganos que nos ayudan a limpiar toxinas; entonces, si es que ya tenemos hígado y ya tenemos riñones, ¿para qué queremos inventar recetas que nos van posiblemente a ayudar en este proceso? (...) Si nuestros hígados y riñones están funcionando adecuadamente, no necesitamos desintoxicar el cuerpo”, indicó.

Además dijo que sí van a traer beneficios en alguien que no acostumbre a consumir fruta o vegetales. Sin embargo, alerta de que el consumo en exceso puede ocasionar aumento del niveles de glucosa, no estar bajando de peso.

“Siempre hay riesgos. Los riesgos de tomar estos jugos no son tan altos como consumir una especie en grandes cantidades, pero, por ejemplo, un diabético no lo debería hacer, en una persona con hipoglicemia deberíamos evaluar bien. Siempre ir de la mano del profesional, no dejarse llevar por las modas”, finalizó (I)