Para algunas personas, el COVID-19, sin importar su gravedad, es un evento único, con síntomas que desaparecen la mayoría de veces en 2 semanas posteriores a la infección con el coronavirus.

Para otros, la enfermedad inicial puede ser solo el comienzo de un período prolongado de complicaciones, a veces incluso para personas que solo estaban levemente enfermas.

El post COVID-19, también conocido como “COVID-19 de larga duración”, ocurre cuando síntomas de la enfermedad viral se siguen manifestando generalmente 3 meses desde el inicio de COVID-19 con síntomas y que duran al menos 2 meses y no pueden explicarse con un diagnóstico alternativo”, indica la Organización Mundial de la Salud (OMS).

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No se conocían muchos detalles de esta enfermedad, sin embargo, una nueva investigación ha provisto
varios datos sobre este problema de salud que padecen algunas personas.

La Office for National Statistics (ONS; Oficina de Estadísticas Nacionales en español) del Reino Unido presentó un informe en el que se indica que aproximadamente 1,3 millones de personas (el 2% de la población) en el país europeo han autoinformado long COVID al 6 de diciembre. Estas estimaciones se basan en los participantes que respondieron a una encuesta, en lugar de en todos los habitantes que han sido diagnosticados clínicamente con COVID prolongado.

Personas con mayor probabilidad de contraer largo COVID

Las principales características detectadas entre estos pacientes incluían: tener entre 35 y 69 años, ser mujer, vivir en una zona más desfavorecida, trabajar en sanidad, la asistencia social o la docencia y la educación, y tratar una condición de salud o discapacidad preexistentes.

La ONS informó que el 64% de las personas que autoinformaron COVID-19 de larga duración dijeron que esta afección tuvo un efecto en sus actividades diarias. Y el 21% dijo que había confirmado o sospechado de COVID-19 menos de 12 semanas antes. Alrededor del 70% dijo que había confirmado o sospechado de COVID-19 hace al menos 12 semanas, mientras que el 40% dijo que lo tenía hace al menos un año.

Según el informe, los síntomas de COVID prolongado pueden incluir:

  • Fatiga, mareo, insomnio, dolor en las articulaciones
  • Pérdida del olfato y del gusto (parosmia), dificultad para respirar, tos
  • Dificultad para concentrarse (niebla mental), depresión y ansiedad
  • Hormigueo, dolor en el pecho o palpitaciones del corazón
  • Tinnitus o dolores de oído, erupciones
  • Alta temperatura, dolor de garganta
  • Náuseas, diarrea, dolores de estómago o pérdida del apetito

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