El aumento de casos de COVID-19 ha generado que en varios países se desborde la capacidad hospitalaria. Pese a las indicaciones de médicos sobre las medidas de prevención, esto no ha frenado los contagios.

La aparición de nuevas variantes habría incidido para que la transmisión se acelere, sin embargo, especialistas han señalado que el virus no ha cambiado su forma de diseminarse.

Los feriados y la movilización de personas en ciertos eventos inciden en el aumento de casos, de igual manera la desobediencia ciudadana ante la realización de eventos sin las medidas de bioseguridad.

El COVID-19 es producido por el virus SARS-CoV-2 y se transmite principalmente por gotitas respiratorias que se emiten al toser, estornudar o hablar.

La epidemióloga Catalina Yépez señaló que las personas pueden usar doble mascarilla ya que esta reduce la cantidad de carga viral que podría llegar a la persona debido a este efecto aerosol que propicia el contagio. De igual manera, que se desinfecten las manos, pese a que aún no hay estudios concluyentes de que se pueda dar la propagación por superficies.

Asimismo, el distanciamiento físico aun en espacios abiertos, donde se debe mantener una separación de más de dos metros.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) dictó las siguientes medidas de prevención:

  • Uso correcto de la mascarilla que cubra la nariz, boca y mentón.
  • Evite los espacios cerrados o congestionados y aumente el caudal de ventilación natural en esos sitios.
  • Lavado periódico de las manos con agua y jabón o con gel hidroalcohólico.
  • Evite tocarse los ojos, la nariz y la boca sin antes lavarse las manos.
  • Al toser o estornudar cúbrase la boca y la nariz con el codo flexionado o con un pañuelo. (I)