¿Perder peso realmente solo funciona con tortura, disciplina y una dieta de por vida? “No”, enfatiza Mareike Awe, médica alemana, especialista en nutrición, quien es partidaria de la llamada alimentación intuitiva, un enfoque nutricional que tira todas las reglas por la borda.

La alimentación intuitiva se basa en escuchar las necesidades del cuerpo. “Nos dice exactamente lo que necesitamos y lo que no”, destaca.

El principio se basa en comer cuando se tiene hambre y comer lo que a uno le apetezca”. La médica destaca que a veces también pueden ser carbohidratos o grasas. “Disfrute conscientemente de su comida y deténgase cuando se sienta cómodamente lleno”, remarca. Awe insiste en no pensar en las reglas de la dieta, porque se corre peligro de entrar en un círculo vicioso de renuncias y atracones.

¿Cómo empezar a practicar la alimentación intuitiva?

Rabbach explica que conoció la alimentación intuitiva de casualidad y que el método le resultó completamente nuevo. “Al principio no fue fácil confiar en mi instinto”, revela. “Primero comí todo lo que yo misma me había prohibido durante años y desde luego comencé a engordar”.

Pero cuenta que al poco tiempo se cansó de los dulces. “Cuando empecé a comer de forma consciente sentí que mis enormes antojos por ciertos alimentos disminuyeron. Incluso, algunos ya no me gustan más”.

Comer atentamente y sentir las señales del cuerpo, eso es lo que también suscribe Nils Altner, investigador de temas de educación y salud en el Departamento de Naturopatía y Medicina Integral de la Universidad de Duisburgo-Essen. “Sería ideal si aprendiéramos a guiarnos por nuestra brújula interior”, opina el científico.

¿Pero cómo se logra eso? ¿Cómo podemos hacer para no comer un plato de cosas deliciosas lleno hasta el tope, aunque en realidad ya nos sentimos satisfechos?

Tomándonos el tiempo necesario para comer como si fuera una actividad plena”, remarca Awe, y recomienda como ejercicio hacer una celebración de la comida. “Lo importante es concentrarse solo en la comida, evitar las distracciones y cada tanto colocar el cuchillo y el tenedor a un lado”. Awe destaca que así uno puede percibir cuando aparecen las primeras señales de saciedad.