Los efectos del eucalipto han hecho que esta planta se convierta en uno de los remedios más utilizados para aliviar problemas respiratorios. Se puede encontrar en diversas presentaciones como tés o aceites, aunque la opción más recomendada son sus hojas, para consumirlas en forma de infusión.

¿Qué es el eucalipto?

El eucalipto es un árbol de la familia de las mirtáceas, con un característico olor profundo y textura suave. Esta planta se ha utilizado durante años por sus propiedades medicinales, debido a sus beneficios antiinflamatorios, antimicrobianos y expectorantes.

El compuesto químico presente en el eucalipto, llamado eucaliptol, eliminaría la mucosa en personas con problemas de asma, aunque falta más evidencia al respecto, indica una publicación del portal WebMD.

La hoja de eucalipto contiene sustancias químicas que podrían ayudar a controlar el azúcar en la sangre, señalan expertos. Foto: Pixabay

Según el portal MejorConSalud y confirmado por la Dra. Maricela Jiménez López, hay varias formas de usar el eucalipto para los problemas respiratorios:

Publicidad

1. Infusión de eucalipto

Esta se realiza directamente con las hojas de la planta. Profesionales sugieren usar hojas secas, ya que facilitan la disolución de sus propiedades en el agua. Si cuentas con hojas frescas, prueba exponiéndolas al sol horas antes de la preparación.

Ingredientes

– 1 taza de hojas de eucalipto (100 g)

– 4 tazas de agua (1 litro)

Preparación

– Calentar el agua y cuando hierva añadir las hojas de eucalipto.

Publicidad

– Dejar que infusione durante unos minutos, colar y servir.

– Se recomienda tomar 2 tazas de té como máximo en un día.

2. Gárgaras de eucalipto

Normalmente, las gárgaras de eucalipto se hacen para aliviar congestiones nasales o los resfriados. Para no maltratar la garganta, recomiendan hacer gárgaras una vez en la mañana y otra por la noche.

Ingredientes

– 2 cucharadas de hojas secas de eucalipto (30 g)

– 1 taza de agua (250 ml)

Preparación

– Añadir las hojas de eucalipto en agua y poner a hervir.

– Cuando esté caliente, apagar el fuego y dejar reposar hasta que esté a temperatura ambiente.

– Servir un poco en un envase y hacer gárgaras durante 10 minutos, en varios intervalos.

Foto: Pixabay

3. Inhalaciones para problemas respiratorios

Es una de las soluciones de eucalipto más conocidas. Con mucho cuidado, pueden hacerse inhalaciones dos veces al día, su potente olor ayudará a descongestionar las vías respiratorias y se podrán ver resultados luego de pocas sesiones.

Ingredientes

– 2 cucharadas de hojas secas de eucalipto (30 g)

– 1/2 taza de agua (125 ml)

Preparación

– Infusionar las hojas de eucalipto en el agua hasta que esta adquiera una pigmentación marrón.

– Verter en un envase de tamaño medio.

– A continuación, acercarse de forma que el vapor llegue a toda la cara, con cuidado de no quemarse, y hacer las inhalaciones. Puedes cubrirte la cabeza con una toalla para más efectividad.

4. Baños de eucalipto

Si tienes tina, un baño con esta agua es muy útil, pues, al igual que en las inhalaciones, el vapor puede ayudar a descongestionar las vías respiratorias y a expulsar las flemas sin necesidad de ingerir el líquido vegetal.

Ingredientes

– 1 taza de hojas secas de eucalipto (100 g)

– 4 tazas de agua (1 litro)

Preparación

– Hervir el agua junto con las hojas de eucalipto durante unos minutos.

– Verter la infusión en la tina y esperar a que alcance una temperatura soportable.

– A continuación, realizar el baño relajante con eucalipto durante 30 minutos.

– Para finalizar, hacer un segundo baño con agua corriente.

5. Eucalipto en gotas

El eucalipto en gotas sirve para situaciones de emergencia o rápidas, en las que se requiera un método más efectivo. Estas pueden prepararse previamente y conservarse en la nevera. Recordar consultar con el médico antes de consumirlo.

Foto: Pixabay

Ingredientes

– 3 cucharadas de hojas de eucalipto

– 2 tazas de agua (500 ml)

Preparación

– Triturar las hojas, agregarlas al agua y dejar que infusione por alrededor de 5 minutos.

– Después, retirar del fuego y dejar reposar unos 20 minutos.

– Con un gotero, absorber el líquido y verterlo en un vaso de agua. Beber 2 veces al día. (F)