Tengo 32 años, estoy casado hace dos años con una chica de 22 y tenemos un niño de 6 meses. Tengo dos niños de un compromiso anterior. El mayor vive conmigo.

Mi esposa, que antes me escuchaba, me entendía y me daba apoyo, fue una amiga para mí y les brindó cariño a mis hijos, ahora es diferente.

Mis hijos le recuerdan mi pasado. No le gusta que salga de casa si no es con ella. Piensa que le estoy siendo infiel, ella asegura que la engaño con mi exesposa, algo que no es cierto. Dice que mis hijos me dan mensajes de mi ex, por lo cual nos hemos agredido fisica y verbalmente, ofende a cada miembro de mi familia y es la discusión de casi todos los días.

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He tratado de hacerle entender que la amo, pero es imposible porque no confia en mí, aunque dice que me ama y que no quiere perderme. No sé qué hacer.

Estimado lector:

Los primeros años en el matrimonio son tiempo de acoplamiento y sirven para fortalecer la relación, pues luego del primer año, con la cotidianidad y las responsabilidades de un hogar, las personas se muestran tal como son, pues ya no existe la presión de querer agradar al otro, es allí cuando empezamos a hacernos conscientes de las debilidades que la otra persona tiene y no queremos lidiar con ello, sino quedarnos solo con lo que nos agrada.

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En el caso particular de su matrimonio, usted comenta lo diferente que ella era: “lo entendía, le daba apoyo, era su amiga”.

Lo que está sucediendo en su relación se puede deber a dos factores, uno de ellos puede ser a consecuencia de cambios hormonales que ella está experimentando por su parto, pues comenta que el bebé tiene 6 meses, puede darse a cambios emocionales posparto, lo cual lo puede comentar con su ginecólogo. En algunas mujeres suele darse depresión posparto, y uno de los síntomas es la irritabilidad y poca tolerancia.

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Otro factor que puede estar sucediendo es que ahora, al ser madre y tener que dedicar tiempo a su bebé, ligado a cambios en su cuerpo, puede que se sienta insegura de sí misma, poco atractiva, que tiene menos tiempo para compartir, entre otros temas que pueden estarle afectando y en lugar de comunicarlo, lo está proyectando en usted.

Como usted menciona, ella ya conocía su pasado y la existencia de sus dos hijos anteriores, los cuales siempre van a estar en su vida, por lo cual la presencia de los niños no es negociable, por tanto, lo mejor es que usted hable abiertamente con ella para conocer qué le preocupa, qué cambios han existido en usted o en la relación para que ella perciba que usted es infiel.

Busque sincerarse y estar dispuestos a reconocer si han fallado para buscar soluciones, lo mejor es mediar. Si con ello usted siente que no logran superar sus dificultades, entonces sí es importante buscar, ahora que están a tiempo, la ayuda de un profesional.

Mónica Llanos Encalada, psicóloga clínica, Ph. D.

Teléfono: 099-183-9592.