Se estima que a nivel nacional existen alrededor de 700.000 animales abandonados en las calles. Es una cifra que preocupa a María Belén Molina y a Kathya Bustamante, fundadoras del Club Petfluencer Ecuador, que busca promover la tenencia responsable de mascotas a través de Instagram. Juntas reúnen a los mejores influencers de cuatro patas con el fin de apoyar novedosos emprendimientos ecuatorianos. Todo esto se da mientras realizan capacitaciones sobre tenencia responsable y donaciones regulares en el año a refugios animalistas de escasos recursos, gracias al apoyo de las empresas colaboradoras.

La cofundadora de Petfluencer Ecuador Kathya Bustamante junto con Olivia.

Todo empezó con una historia animalista, cuenta María Belén. “En el país hay muchos clubes y me di cuenta de que en Instagram había un gran nicho para mascotas que explotar. Todo esto sucedió durante la pandemia (2020). Entonces me fijé que ya había ciertos emprendimientos dedicados a los peludos embajadores y me pregunté por qué no hacer un club. Fue cuando me comuniqué con una persona que tiene un negocio –Copito, el cual vende ropa para mascotas– y nos hicimos amigas porque ella seguía la cuenta de mi perrita Athena. Ella me dijo: ‘Hazlo porque la gente está en casa y tiene tiempo’. Para entonces yo ya había visto la cuenta de Olivia, la hija perruna de Kathya, a quien conozco desde hace dos años, pero hasta ahora todo ha sido de forma virtual, personalmente no nos hemos visto todavía. Es una demostración de que el amor que tenemos por los animales es más grande que el hecho de siquiera habernos conocido. Fue así que nació el club, porque desde el inicio siempre ha sido para darles protagonismo a las mascotas”, cuenta esta guayaquileña que se desempeña como profesora de inglés.

Este es un club de mascotas influencers. “Son páginas de peludos, no soy yo ni Kathya ni nadie los protagonistas, son los animalitos. Esto pasa en los 26 perfiles que actualmente tenemos. Es un microclub, sí, pero es una tendencia porque la gente pide unirse gracias a que se identifican con el perro que está allí”.

Petfluencer no solo tiene contenido dedicado a las mascotas, sino que también apoya emprendimientos nacionales. “Actualmente tenemos 16 empresas ecuatorianas dedicadas al mundo de las mascotas y nosotras les hacemos el servicio de marketing y publicidad. Luego de un año de formado el club pensamos qué más podemos hacer. También hacemos difusión de, por ejemplo, si alguien pierde una mascota, ayudamos a informar para que la comunidad se entere de que un peludito está extraviado. Siempre estamos viendo la forma como podemos llegar más a la sociedad que ama a los animales”.

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María Belén Molina, fundadora del Club Petfluencer Ecuador y su mascota Jagger.

Ambas comentan que ayudan a que las personas sepan más sobre la tenencia responsable. “Tratamos de ser ejemplo para las comunidades de seguidores”, dice María Belén. “Ayudamos a que la gente sea más responsable con sus mascotas. De allí que decidimos recoger una cuota de cinco o diez dólares de cada empresa y hacemos una donación significativa a refugios que podemos tildarlos de ‘olvidados’. Al no ser esas fundaciones enormes que son más conocidas, debemos comprobar que ese dinero lo van a recibir personas que normalmente se unen y forman estos albergues o refugios que tienen muchas necesidades para los animales. Tenemos casos en Milagro o en la Península, donde la tenencia responsable es casi un tabú porque las personas desconocen sobre este tema”.

En un refugio ubicado en Quito, una donación también fue posible gracias a la gestión de Kathya. “Ella averiguó sobre este lugar donde hay animalitos con casos extremos de rescate como que les falta un ojito o perdieron ambos, que no tienen patitas y, aparte, Kathya organiza campañas de esterilización gratuitas”.

Kathya es rescatista independiente quiteña desde hace mucho tiempo antes de formar el club y su profesión es bióloga. “Empecé con el tema del rescate desde hace unos cinco años. Debo decir que la situación de fauna urbana es realmente terrible. De allí que nos preocupamos mucho en enseñar lo que es la tenencia responsable con nuestras mascotas. En sí es educar a las personas. En el club me encargo de la coordinación en Quito y de la parte administrativa, y Mabe (María Belén), de lo que es redes sociales”.

Para la comunidad animalista, el conflicto de la fauna urbana en nuestro país es una tarea difícil de sobrellevar, ya que cada vez son más los animales en situación de calle o en condiciones de tenencia no óptimas, dicen ambas. “La tenencia responsable es básicamente cubrir todas las necesidades físicas y mentales de los animales de compañía. Tal vez crecimos con la errónea idea de que a los animales de compañía solo se les pone un plato de agua, un plato de comida, se los deja en una terraza o balcón y se acabó. Por eso nos preocupamos muchísimo en la integración de los animales de compañía en la vida diaria de las personas. Hacer ejercicios, preocuparse de la salud, que tengan alimentación adecuada, que gocen de bienestar emocional, esto y más lo promovemos a través de charlas”, dice Kathya.

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Los perfiles de las mascotas que quieren aparecer en el club deben cumplir con varios requisitos. Uno de ellos es que no se obligue a la mascota a exponerse para que no se estrese. “No discriminamos a ninguna raza, no aceptamos perfiles de animalitos cuyos dueños los obliguen a reproducirse a cada rato o que no promuevan la tenencia responsable”, dice Kathya.

Tiene que ver también con el enriquecimiento ambiental, destaca María Belén. “Es un término que lo conocí hace poco pero que sin saber, lo venía practicando. Una adiestradora en positivo (que no usa ahogadores o accesorios que torturen al animalito) me habló de esto. Es todo lo que a tu perrito le hace trabajar mentalmente. No solo es cuestión de llevar al perrito a pasear, que dé la patita o que mueva la cola. No, es jugar a las escondidas, darle recompensas (snacks), esas cosas que hacen trabajar mentalmente al perrito. Eso los convierte en animales felices, por ende, en tu mejor compañero”.

Kimberly Vera es otra de las voluntarias que colaboran en el club. “Nosotras no cobramos nada monetario, solo hacemos canje con las empresas y lo que se logre es para beneficio de los animalitos. Todo tenemos reglamentado y organizado”, dicen.

Actualmente, el club se encuentra en plena convocatoria para que se sumen más petfluencers la cual estará abierta hasta agosto. “Los postulantes deben tener perfiles activos, que tengan cierta cantidad de seguidores, ser creativos en las publicaciones, que las fotos que suben sean claras y, sobre todo, que sean promotores de tenencia responsable”, enfatiza Kathya.

“Queremos seguir brindando apoyo a los diferentes emprendimientos a nivel nacional, mientras se promueve la tenencia responsable y se ayuda a los refugios del Ecuador que tanto lo necesitan. Los invitamos a sumarse a esta noble causa para ser la voz de los que no tienen voz”, finalizan estas entusiastas amantes de los animales.