El brillante color azul que se refleja en la superficie de los lagos podría perderse su tonalidad como consecuencia del cambio climático. Estos cuerpos de agua están en riesgo de adquirir colores verdes y marrones.

Un estudio, publicado en Geophysical Research Letters, explica que el inminente cambio de colores de los lagos indicaría una declinación del estado de salud del ecosistema. Pues, aunque las algas y sedimentos también sean responsables del color, se ha demostrado que la temperatura, la precipitación y la profundidad del lago afectan a la tonalidad.

Alrededor de 5 millones de imágenes satelitales revisadas para el estudio, mostraron 85,360 lagos y reservas de agua de todo el mundo, entre 2013 y 2020. “Nadie ha estudiado nunca el color de los lagos a escala global”, dijo Xiao Yang, hidrólogo de teledetección de la Universidad Metodista del Sur y autor del estudio.

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“Hubo estudios anteriores de quizás 200 lagos en todo el mundo, pero la escala que estamos intentando aquí es mucho, mucho mayor en términos de la cantidad de lagos y también de la cobertura de lagos pequeños. Aunque no estamos estudiando cada uno lago en la Tierra, estamos tratando de cubrir una muestra grande y representativa de los lagos que tenemos”, agregó.

Imagen de archivo de un lago en Suiza. EFE/EPA/ANTHONY ANEX Foto: ANTHONY ANEX

Según la investigación, los lagos azules representan menos de la tercera parte de los cuerpos de agua y se encuentran en regiones frías de latitudes altas con altas precipitaciones y cubierta de hielo invernal. Por otro lado, los lagos verdosos y marrones suelen predominar en regiones secas y costeñas, representando un 69% de todos los lagos.

Un mapa interactivo desarrollado por los autores demuestra los resultados de la investigación.

La temperatura es un factor importante en la tonalidad de los lagos. El cambio climático puede disminuir el porcentaje de lagos azules, muchos de los cuales se encuentran en las Montañas Rocosas, el noreste de Canadá, el norte de Europa y Nueva Zelanda.

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“El agua más cálida, que produce más floraciones de algas, tenderá a cambiar los colores de los lagos hacia el verde”, dijo Catherine O’Reilly, ecóloga acuática de la Universidad Estatal de Illinois y autora del nuevo estudio. “Hay muchos ejemplos de personas que realmente han visto que esto sucede cuando estudiaron un lago individual”, explicó.

“El color del agua es una métrica simple pero viable para la calidad del agua que se puede ver desde satélites a escala global”, menciona el estudio. “Si está utilizando lagos para la pesca, el sustento o el agua potable, los cambios en la calidad del agua que probablemente ocurran cuando los lagos se vuelvan más verdes puede significar que será más costoso tratar esa agua”, dijo la ecóloga.

Fotografía panorámica del Lago de Coatepeque , en El Congo (El Salvador). EFE/Rodrigo Sura Foto: Rodrigo Sura

“Puede haber períodos en los que el agua no sea utilizable y las especies de peces ya no estén presentes, por lo que no obtendremos los mismos servicios ecosistémicos esencialmente de esos lagos cuando pasen de ser azules a ser verdes”.

Los cambios en el color del agua pueden, además, tener consecuencias negativas en las actividades recreativas y culturales en lugares como Suecia y Finlandia, donde los lagos prevalecen culturalmente, se explicó en la investigación. A medida que continúa el calentamiento, es probable que los lagos del norte de Europa pierdan su capa de hielo invernal, lo que podría afectar las actividades invernales y culturales.

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“Nadie quiere ir a nadar en un lago verde”, indicó O’Reilly, “así que estéticamente, algunos de los lagos que siempre pensamos que eran un refugio o lugares espirituales, esos lugares podrían estar desapareciendo a medida que cambia el color”.