La escasez de agua en embalses ha vuelto a encender las alertas en varios países de América Latina que han recordado los efectos de este fenómeno.

Suspensión del servicio eléctrico y hasta dificultades para el abastecimiento lo que provoca racionamientos son varias de las situaciones de los últimos años en países como Colombia y Uruguay.

De hecho, en este año, el gobierno ecuatoriano fijó cortes programados de energía por el bajo nivel de los embalses y la falta de lluvia.

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Cómo abastecer y almacenar una reserva de agua de emergencia que se mantenga limpia y sin contaminantes

En Colombia en cambio hubo unos cortes programados de agua para que se pueda incrementar el nivel de los embalses lo que modificó la rutina de varias personas.

De acuerdo con Juan Carlos Bello, director regional y representante del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP) para América Latina y el Caribe, en el mundo hay una crisis ambiental tras la crisis climática, pérdida de biodiversidad y contaminación.

En declaraciones a la Voz de América mencionó que los procesos climáticos se han transformado con el cambio climático afectando principalmente al agua lo que genera fenómenos extremos de El Niño y la Niña con sequías cada vez más intensas. Así como la pérdida de ecosistemas naturales y la falta de racionamiento.

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El Banco Mundial señala que alrededor de 2.000 millones de personas en todo el mundo no tienen acceso a servicios de agua potable gestionados de manera segura, mientras que 3.600 millones no cuentan con servicios de saneamiento seguros.

Miguel Doria, hidrólogo regional de la UNESCO para América Latina y el Caribe, indicó al portal que no se puede seguir pensando a los recursos hídricos con ideas del siglo pasado. “Éramos menos personas, se usaba menos agua, llovía más”, dijo.

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Además que debido a esto se visibiliza una reducción notable de agua per cápita. (I)