Estimados lectores, llegamos al 2026 llenos de sueños, con una mirada desde la psicología clínica y la sistémica. Manejando las emociones, lo relacional y lo cultural, junto con la reflexión personal.

Las preguntas actuales llegan desde las nuevas tendencias de vida y los vínculos para el 2026. ¿Cómo manejarlos?

Se nos presenta una vida “desacoplada” que genera preocupaciones para los modelos antiguos y falta de compromiso de los jóvenes de hoy.

La tendencia nos lleva a vivir solos, priorizar la autonomía emocional y el espacio que se requiere.

La psicología nos lleva a pensar que necesitamos protección del sistema nervioso, debido a las experiencias de desgastes, dolores y vínculos asimétricos.

Las parejas LAT (Living Apart Together) o ‘Cada uno en su casa’ han tomado la decisión de encontrarse los fines de semana para salidas, viajes y demás.

Muchos hablan de tener menos convivencia pero más presencia, porque los ayuda a desarrollar libertad. Confunden autonomía con evitación del apego.

El afecto sin compromiso no es frialdad emocional; es el miedo al costo emocional del compromiso.

Sin embargo, el amor regulado te lleva a tener un amor más consciente, menos idealizado, más negociado, más lento.

El desafío actual no es amar menos, sino aprender a amar sin traicionarse. (O)