La influencia que ha tenido William Faulkner en la literatura latinoamericana, en especial en aquella que floreció a la sombra de los años 70, ha sido reconocida por algunos de sus protagonistas. Según García Marquez fue lo que el llamó “el método Faulkneriano” lo que permite leer la realidad de nuestra región a través de los lentes del celebre escritor estadounidense.

El recurso del mito, de las encrucijadas de las generaciones pasadas que regresan a solucionar entuertos de los vivos, de lo sueños que perturban la realidad y de la realidad que se recrea en los sueños y en el inconsciente, de las voces de ausentes y de presentes de unas historia no acabadas, en medio de las crueldades económicas y raciales del Sur de los Estados Unidos, donde las mansiones abandonadas y las fortunas perdidas parecen hablar, todo ese mundo con el que Faulkner parece devorarnos, no es difícil encontrarlo entre las páginas no solo de García Márquez, sino de otros de sus contemporáneos.

Pero esa inspiración casi fantasmal del escritor estadounidense parece seguir presente. La novela de Fernanda Melchor, Páradais (Penguim, Random House. Ciudad de México, p.132) y que ha sido recientemente traducida al inglés, es probablemente otro testimonio de la presencia de ese método Faulkneriano en la letras hispanoamericanas.

Novela intensa, que nos introduce y no nos deja salir del sórdido mundo de la violencia, el machismo y la delincuencia en un espacio urbano que podría ubicarse en Méjico como en Guayaquil. Con qué facilidad el alcohol, el aburrimiento y la falta de esperanzas puede hacer que el deseo de un joven que sueña con poseer a una señora, puede convertirse en una obsesión, para luego desembocar en un crimen atroz que arruinará para siempre su vida y la de sus amigos.

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Paradais es una palabra que no existe ni en español, ni en inglés. Es la mala pronunciación en nuestro idioma del la palabra inglesa paradise. Y hasta cierto punto es algo revelador de la obra, pues, para sus personajes el paraíso en el que se ven viviendo simplemente no existe.

La trama se desarrolla en un complejo residencia de lujo donde por las noches se reúnen un grupo de chicos a fantasear con imposibles. Uno de ellos, Franco, adicto a la pornografía, obeso y torpe, sueña con seducir a la dueña de una mansión, una mujer atractiva madre de familia, mientras que su compañero sueña con renunciar a su empleo y huir de su barrio lleno de narcos. Para ambos el Páradais no está a la vuelta de la esquina.

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