Por miles de años el hombre ha cultivado mangos para su deleite y consumo, y la mayoría son originarios de la India, de allí su nombre científico fácil de recordar Mangifera indica, de la cual hay más de 600 variedades. Y el mundo consume cada día más mangos per cápita, ya que se trata del “rey de las frutas”.

Mi amiga colombiana Noris Ledesma, exdirectora del Fairchild Botanical Garden de Miami, en sus múltiples expediciones a Malasia e Indonesia como una de las más renombradas “cazadoras de plantas” (plant hunter), encontró muchas especies diferentes y salvajes en estos países donde existen más de 60 diferentes especies a la conocida por todos nosotros Mangifera indica.

El misterioso mango azul. Foto: Cortesía

Una de estas especies salvajes encontradas en Kalimantan, Indonesia, y en peligro de extinción en nuestro planeta es el increíble mango azul de la especie Mangifera casturi, el cual a pesar de ser muy pequeño es bellísimo por su color azul-morado y de exquisito sabor y olor.

La conservación de esta especie salvaje y de muchas otras servirá para originar nuevos híbridos con resistencia a las enfermedades, mejor sabor, mayor vida de anaquel, colores y sabores diferentes, etc., y todo para las futuras generaciones.

En la hacienda Pivano se cosecharon hace cuatro años los primeros mangos azules del único árbol de esta especie criado en Ecuador luego de años de espera. Y fue una gran alegría, ya que nos sentimos parte de la conservación de las especies en peligro de extinción. (O)

El misterioso mango azul. Foto: Cortesía